domingo, 19 de agosto de 2018

Izquierda Socialista realiza Simulacro Electoral en Calle Madero DF hostigados por la policia



¿Y el 1 DE JULIO?


Edgard Sánchez.

Varias personas e incluso compañeros han empezado, estos días, a hacer pública su intención de voto para el próximo 1 de julio. Yo también he recibido las presiones para votar y especialmente para votar por AMLO, así como la solicitud de otras amistades preguntando qué hacer.

No pretendo ser una “personalidad democrática” o analista académico cuya opinión sea de interés público. Mi opinión no es la de una individualidad aunque por supuesto sí tengo posición política y convicciones que he defendido en diversos foros estos meses. Soy militante de un partido socialista y mi opinión responde a la posición del PRT. No es una posición “impuesta” sino el resultado de una elaboración colectiva, en la que personalmente he participado y que incluso después de un intenso debate e intercambio democrático quedó reflejada en la resolución del XIII Congreso Nacional del PRT celebrado en diciembre pasado. Mi opinión pública responde, por tanto, a esa resolución titulada precisamente “La crisis del régimen políticos. Dos vías ante ella”.

En síntesis, nuestra posición tiene que ver con que lo determinante de la situación actual es la crisis del régimen político mexicano y no las elecciones. Las elecciones presidenciales son importantes como punto de concentración de todas las contradicciones y crisis del régimen político en decadencia y probablemente en fase terminal. Por eso para nosotros lo determinante es tomar posición frente a la crisis del régimen y no necesariamente definir una táctica electoral o una fórmula de votación. Ante las "dos vías" frente la crisis del régimen hemos buscado potenciar la alternativa de los movimientos sociales en lucha directa frente a la otra vía, la que nos proponen los institucionalistas, los electoralistas. No nos hemos convertido en abstencionistas que como reloj descompuesto siempre proponen la abstención y la denuncia de la "farsa electoral" independientemente de la circunstancia concreta. Es que en el momento actual, el régimen político mexicano está en una crisis sin precedente reciente en que la falta de legitimidad y el descrédito y desprestigio de los partidos e instituciones político electorales, así como del sistema de justicia, están extendidos entre sectores de masas y no es que sean grito de un pequeño grupo de propaganda. Una crisis que se ha arrastrado durante todo el sexenio de Peña y que se ha reflejado en sucesivas explosiones sociales rechazando la continuidad de este régimen. Desde el yosoy132 opuesto al regreso del PRI y la imposición de Peña, los diversos movimientos sociales opuestos a cada una de las reformas neoliberales impuestas por los partidos del Pacto por México, el surgimiento del movimiento por los 43 de Ayotzinapa gritando "Fue el Estado" y "Fuera Peña", los 150 días de paro del magisterio contra la reforma educativa, la explosión social contra el gasolinazo de enero del 2017, el rechazo a partidos y gobiernos en la solidaridad con los damnificados de los sismos de septiembre pasado, las crecientes movilizaciones de mujeres y una nueva ola feminista contra las agresiones a las mujeres y sobre todo el feminicidio, entre los más destacados. En todos estos casos, ante el empuje de estos movimiento sociales, la línea institucionalista quiso desactivarlos proponiendo esperar al voto de julio de 2018 en que supuestamente se lograría "el cambio".

Esa respuesta social al curso neoliberal, a la violencia permanente y militarización en medio de una grave descomposición social, está ahora acompañada de una gran división burguesa, una división en el seno de las clases dominantes por los cambios que ocurren a nivel internacional, especialmente desde la llegada de Trump al gobierno de EU, pero también por la crisis de legitimidad del régimen mismo. La división burguesa se da cuenta de la falta de legitimidad de su sistema de partidos e instituciones político electorales.

El régimen surgido del fraude de 1988, el PRIAN, simbolizado en la alianza Salinas de Gortari-Fernández de Cevallos, no solo está en crisis sino se ha roto. El desprestigio del PRI es de tal magnitud que han presentado un candidato que presume de no ser priísta, sino "ciudadano", en realidad un tecnócrata al servicio de la oligarquía neoliberal, fuera con el PRI o con el PAN. Por eso el PAN se divide y una parte acompaña a Meade, mientras que el PAN de Anaya busca desesperadamente y de última hora poner distancia del PRI, romper la alianza en que apoyaron a Peña aprobando todas las reformas neoliberales y ahora oponiéndose a la corrupción característica del PRI, pero en realidad idéntica por parte del PAN con figuras precisamente como Anaya.

La división burguesa va más allá de la confrontación electoral entre PRI y PAN pues otra parte, viendo que ninguna de esas opciones garantiza salvar la situación del caos que se avecina, ha pasado a apoyar a AMLO, al que antes combatía como un "peligro para México".

No solamente representativos de la iniciativa privada más reaccionaria como Romo (ver la trayectoria del grupo Pulsar que encabeza) convertido en redactor del programa de gobierno de AMLO (en vez de los intelectuales de origen izquierdista que lo redactaron en campañas anteriores) y anunciado como "Jefe de Gabinete" en el caso de un gobierno AMLO, sino también infinidad de cuadros políticos del PAN, del PRI y de los gobiernos neoliberales. Para no hablar de la alianza con el grupo de extrema derecha identificado con los evangélicos del PES que, sea o no sea AMLO presidente, tendrán una representación desproporcionada en el Poder Legislativo gracias a esta alianza con Morena.

En países como Brasil o Costa Rica a los evangélicos y sus partidos les ha costado un cierto tiempo llegar a posiciones de poder con su programa derechista. En México, la irresponsable alianza de Morena con el PES los ha catapultado al Congreso con una posición que pondrá en riesgo conquistas y derechos de las mujeres en lo inmediato. Finalmente la otra expresión de la división burguesa es que ante el desprestigio de sus partidos tradicionales, hay ahora una intervención directa, sin mediación, de las cámaras y sindicatos empresariales no solamente opinando sino presionando, chantajeando, evenenando el ambiente e imponiendo sus condiciones.

Un día urgen al PRI y al PAN a unirse para evitar el ascenso de AMLO y en otro obligan al propio AMLO a ceder en su oposición al NAICM (lo que además del nuevo despojo a pueblos campesinos representados en la histórica resistencia de Atenco, significará el mayor desastre ecológico para la cuenca del Valle de México), cuando le hacen escuchar la voz de mando de Carlos Slim.

La crisis del régimen y sus contradicciones y descomposición en nuevas olas de violencia (ahora contra los propios candidatos de todos los partidos) es lo que nos ha llevado a cuestionar si en una situación como ésta habría que contribuir, como nos proponen, a re legitimar a las instituciones político electorales y los partidos del sistema llamando a votar o apoyar candidaturas. Además de que ninguno de los partidos nos representa y decimos no nos representan no solamente a la izquierda socialista, sino tampoco a los movimientos sociales que durante este sexenio han luchado contra las reformas neoliberales, que han luchado contra la violencia, las ejecuciones extrajudiciales, la desaparición forzada, los feminicidios, contra la guerra al pueblo, el despojo a las comunidades indígenas y el racismo. Además de que no nos representan buscan desviar la fuerza e independencia de los movimientos al atarlos a un carril institucional que es un callejón cerrado por el predominio de las fuerzas y posiciones e intereses de la derecha, incluso en Morena.

Lo necesario es fortalecer un polo de lucha que políticamente tendría que ser un polo anticapitalista para que en cualquier escenario posterior al 1 de julio pueda continuar en forma independiente de cualquier partido institucional y de cualquier gobierno. Por eso retomamos la consigna de "Votes o no votes, organízate" para mantener y continuar la lucha anticapitalista.

Hay una contradicción que se ha desarrollado frente a los comicios del 1 de julio. Resultado de la crisis del régimen antes dicha y el hartazgo popular contra el PRIAN, seguramente ya hay, como dicen las encuestas, una mayoría de los posibles votantes de este domingo que lo harían por AMLO. Hartos del PRIAN y su curso de muerte, tienen la ilusión, la "esperanza" dice la propaganda, de que un gobierno de AMLO significaría el "cambio", la salida del PRIAN (pese a la amnistía a los jefes de la Mafia del Poder). Pero la contradicción existe entre el imaginario popular que tiene la esperanza de un cambio con AMLO y el compromiso que defiende AMLO que no representa en realidad un cambio de régimen.

La perspectiva que ofrece (y lo argumentó desde su discurso de junio de 2016, después de la masacre de Nochixtlán) es la de una transición pactada con el régimen en agonía. Por eso limita el cuestionamiento a la reforma energética -y otras reformas neoliberales- al tema de la corrupción. Le preguntan sobre la reforma energética y claramente dice: no aceptaré los contratos corruptos realizados a la sombra de la reforma energética. Pero no hay cuestionamiento a la privatizacion energética que es lo medular, como tampoco lo cuestiona en el caso del NAICM, después del regaño de Slim, sino solamente a oponerse a que se invierta parte del gasto social en el aeropuerto, pero aceptarlo (pese al despojo y desastre ecológico que significa) si lo hace la "iniciativa privada". Y por eso en el marco de la transición pactada ofrece amnistía anticipada a la Mafia del Poder (no a los sicarios como busca asustar la guerra sucia de la derecha). Y mientras Anaya dice demagógicamente que meterá en la cárcel a Meade y a su "patrón" Peña, AMLO le responde que él no hará un gobierno de revancha y que no los meterá la cárcel, ni siquiera al corrupto Anaya. Es la oferta de la transición similar a la ofrecida a Pinochet y militares para que permitieran el regreso de los civiles al gobierno a cambio de impunidad, aunque eso significara sacrificar a los desaparecidos y sus familiares.

La contradicción entre el imaginario popular y el compromiso de AMLO tiene también sus momentos de agudización. Cada que se anuncia una nueva concesión de AMLO a la derecha hay voces de queja o protesta entre sus partidarios. Los intelectuales alrededor de Morena -con contadas excepciones- han estado jugando un lamentable papel en estos casos. Aunque en un primer momento se quejan terminan justificando cada nueva concesión en aras del pragmatismo que han convertido en un valor político típico de la época del neoliberalismo. Al final de cuentas justifican cada concesión con el argumento de que se trata de algo necesario para tener más votos y asegurar el triunfo de la candidatura de AMLO. Lo importante es ganar la mayoría de votos, no importa a qué precio.

Localmente los partidarios de AMLO se quejan de los candidatos "impresentables" que Morena postula. Terminan justificando el hecho por la pragmática razón de que de lo que se trata es de que AMLO gane la presidencia. Y piensan que la decisión de incluir a los "impresentables" no es decisión de AMLO sino de los líderes locales de Morena. Viendo solamente su distrito o su municipio o estado no se dan cuenta que no es un problema local, sino una línea nacional de Morena propuesta por AMLO para lograr la transición pactada con el régimen ofreciéndole garantías de que no habrá cambios bruscos ni radicales. Decir que la transición pactada es la línea política de Morena impuesta por AMLO no quiere decir, necesariamente, que ya hubo una reunión secreta entre Peña y López Obrador para hacer el pacto, como dice Anaya.

La transición pactada es una línea, un ofrecimiento al régimen en crisis y descomposición. No quiere decir que ya haya sido aceptada por la otra parte. Y menos tomando en cuenta la división burguesa actual. Lo grave es que siendo línea política, aunque el régimen no la acepte, determine la conducta y cada paso de Morena. Actúa como si el pacto hubiera sido aceptado. Y actúa en consecuencia, por ejemplo, con los candidatos "impresentables" o el futuro supuesto gabinete.

Por el peso del argumento pragmático es que es común el argumento que nos ofrecen que pone el énfasis en el "mal menor" en vez del convencimiento entusiasta de la inminencia de un cambio radical. Por eso es que es claro que la transición pactada no es el paso a una "Cuarta Transformación" del país. La Independencia, la Reforma y la Revolución Mexicana son guerras o revoluciones que, con todo y sus limitaciones históricas en cada caso, fundan una nueva República y una Constitución reflejo de la nueva relación de fuerzas entre las clases.

Pero hay otra contradicción. Pese a todas las concesiones y ofrecimientos de garantías por parte de AMLO, tampoco es seguro que las clases dominantes y el sector más duro, autoritario y antidemocrático que pueda tener el control del proceso electoral, esté ya dispuesto a aceptar "ahora sí" (la tercera es la vencida, insiste AMLO) un gobierno encabezado por AMLO. La contradicción entre las concesiones de AMLO para que le reconozcan el triunfo, por un lado y por el otro, la decisión de que pese a ello impongan un tercer fraude contra López Obrador. Es decir, la opinión de sectores de las clases dominantes (¿y del imperialismo? Funcionarios de Trump han dicho que a México no le conviene un gobierno “izquierdista”) que aún con todo no le tienen confianza todavía a López Obrador y que siguen preparando el fraude.

Es decir, pese a lo que digan las encuestas, el riesgo del fraude no está descartado. Todos los días salen las evidencias del fraude en curso. Pero en las actuales circunstancias (incluida la división burguesa y el apoyo de una parte de la misma a AMLO) un fraude no sería como los previos (por ejemplo simplemente con casillas zapato o compra de votos) sino que requeriría medidas autoritarias mayores. La falta de legitimidad de las acciones del régimen no parecen ya preocuparle. Hicieron aprobar previamente la Ley de Seguridad Interior que es una señal muy grave. El clima de violencia que se ha extendido estas semanas al asesinato de candidatos a cargos de elección popular, “naturalizándolo” en la víspera de los comicios.

El registro de los candidaturas “independientes” fue otro ejemplo del fraude en curso. La campaña de Marichuy sirvió para desnudar el funcionamiento clasista, racista, misógino del sistema electoral como argumentaba la propia Marichuy durante su gira. Pero también es una prueba del carácter antidemocrático y fraudulento del proceso. En realidad el diseño del mecanismo estaba hecho para hacer imposible conseguir las firmas requeridas para el registro de independientes. Nadie lo consiguió, en realidad. Todos reconocieron que solamente Marichuy consiguió firmas honestamente, gracias al trabajo voluntario de sus promotores, los llamados “auxiliares”. En cambio el INE reconoció que los otros aspirantes consiguieron sus firmas fraudulentamente. Aún así le dio el registro a Margarita Zavala. Peor aun con el Bronco. El INE le negó el registro por tramposo, pero el Tribunal Electoral ordenó inscribir al Bronco en las boletas electorales como “independiente”. Ese mismo Tribunal Electoral es el que funcionará para juzgar las elecciones del domingo próximo. Y contra lo que digan las encuestas –como antes la cantidad de firmas falsas- son capaces de imponer una decisión fraudulenta.

La crisis del régimen se desnudará en cualquier caso. Si reconoce el triunfo de AMLO y su gobierno se abrirá una situación de gran inestabilidad política pues insistirán en impedir su instalación. Recurrir al Tribunal Electoral o a intentos de desafuero (como hace la extrema derecha en otros países de América Latina). No hay que olvidar que hace semanas, sorpresivamente, el PRI aceptó en la Cámara de Diputados, quitar el fuero al Presidente. La reforma pasó al Senado y éste ha pospuesto ratificarlo o no. Decidió dejar el caso para después de las elecciones o sea dependiendo de quién sea el Presidente.

Pero la crisis será peor si no reconocen la mayoría de votos a favor de AMLO y nuevamente imponen el fraude. El propio López Obrador ha dicho que si la Mafia del Poder decide “soltar el tigre”, él se va a su rancho en Tabasco.

Para nosotros no hay duda. En 1988 sostuvimos hasta el final la candidatura de nuestra compañera Rosario Ibarra frente a la candidatura de Cuauhtémoc Cárdenas recién salido del PRI. Al realizarse el fraude de Salinas contra Cárdenas, tanto Rosario Ibarra como el PRT nos unimos a la lucha contra el fraude y en defensa de la voluntad popular. A diferencia de los paleros que habían hecho campaña con Cárdenas y que después de las elecciones, Salinas los compró, los recuperó, el PRT se mantuvo en la lucha contra el fraude pese a las todas amenazas cumplidas desde la cancelación del registro electoral hasta la desaparición del compañero José Ramón García Gómez dirigente del PRT en Morelos en la lucha contra el fraude.

¿Qué es el “tigre suelto” que tanto temen los partidos institucionales? Sería el pueblo irrumpiendo en la política, en la calle, en las movilizaciones, en la lucha que ha caracterizado este sexenio de muerte, gritando “Fue el Estado” (o sea no un partido en especial sino el conjunto del sistema político) y “Fuera Peña” (contra el PRIAN). Es decir, la lucha por fuera de los canales institucionales corruptos y decadentes, tramposos y fraudulentos, buscando imponer su propio destino.

Una nueva explosión social de protesta y lucha, que retome las del yosoy132, las de los maestros, la de Ayotzinapa, la del gasolinazo o la de los sismos pero en un terreno superior. Por supuesto que para ello será importante y necesario la existencia de un polo anticapitalista de lucha e independiente de los partidos institucionales. En ese camino es que nos sumamos y apoyamos la campaña del Concejo Indígena de Gobierno y la candidatura de Marichuy. Hubiéramos querido mantener la candidatura de Marichuy, aun sin registro, para hacer más evidente el rechazo y la alternativa al sistema político dominante. Si hay un nuevo ascenso en la movilización de masas después del 1 de julio, el esfuerzo por crear un polo anticapitalista será más difícil y se deberá integrar sobre la marcha. Pero es una necesidad que ya se discute en diversos espacios. Si hay un nuevo gobierno, encabezado por AMLO, el polo anticapitalista también será necesario y urgente.

Pero es por lo anterior que nos parece necesario mantener la independencia política frente a los partidos institucionales, los que sobrevivan a la presente crisis.

Por ese motivo es que no hemos hecho un llamado a votar, ni a apoyar a determinado partido o candidatura. No hay alternativa en la crisis del régimen. No solamente el PRT ha tomado esta posición. También lo hizo el CIG en su reunión en mayo en San Cristóbal. También lo hizo la OPT. Con palabras casi idénticas hemos dicho. No llamamos a votar por nadie, no hacemos alianza o apoyo a ningún partido o candidatura. Por supuesto, más allá de esta decisión política no es extraño que en sectores populares que nuestras organizaciones influyen haya también compañeros y compañeras que vayan a votar por AMLO el domingo 1 de julio. Por eso hemos insistido en que “Votes o no votes, organízate” para continuar la lucha anticapitalista.

El problema no es el voto, sino la crisis de todo el sistema. Si tuviera que votar seguramente, como sé que harán otros compañeros socialistas, escribiría el nombre de Marichuy en la boleta en señal de protesta contra el sistema electoral y anulando el voto. Lo que no podemos hacer como partido es llamar a votar en estas elecciones. El llamado al voto contribuye a re legitimar el régimen actualmente en crisis, en descomposición y cayendo a pedazos, por lo que incluso descartamos un “apoyo crítico”. Además de que no hay alternativa partidaria reconocida que represente los intereses y demandas de los movimientos en lucha contra el neoliberalismo y la violencia que sufre el pueblo trabajador. Y para la izquierda socialista esos intereses y demandas son los que debe defender.

No tenemos duda en defender junto con el pueblo su voto frente a los intentos fraudulentos del poder. Al mismo tiempo rechazamos y respondemos a los insultos y calumnias de intelectuales y voceros de las campañas que recurren a los viejos argumentos stalinistas de que si no estás conmigo “le haces el juego a la derecha”. Peor aún a quienes renegando de su pasado izquierdista y socialista abrazan el “realismo político”, el electoralismo del “voto útil” (en el 2000 con ese argumento fueron parte de la “izquierda azul”) o peor aún que descalifican las posiciones, esfuerzos y proyectos de la izquierda revolucionaria y anticapitalista. No es autocrítica, sino desmoralización y alejamiento de la izquierda anticapitalista, los que ridiculizan y señalan a la izquierda revolucionaria como siempre equivocada y marginal para justificar su enfoque enajenadamente electoralista. En el colmo, a Rodríguez Araujo le parece tan absurda la posición anticapitalista que al mismo tiempo afirma, como los voceros de los organismos electorales en su momento, que el PRT no existe. De nuevo es la confusión entre la existencia de un partido con registro electoral y un partido revolucionario existente por la voluntad de sus militantes participe o no en elecciones.-

Ciudad de México a 27 de junio de 2018.

Tertulia "Hacia el 18"


Diciembre de 2017

No votare; ni por enemigos ni por amigo sospechoso

El desastre nacional ocasionado por las políticas excluyentes y privatizadoras del PRI y del PAN los tiene al borde de un negro abismo; la evidente división entre los grupos gobernantes, básicamente entre el PRIAN, cuya dinámica fue consecuencia de las graves contradicciones sociales y política por la cual atraviesa el país.
La disputa por el segundo lugar entre Ricardo Anaya  candidato del PAN y su aliado metiche del PRD pretendió jugársela en su retórica contra Enrique Peña Nieto pero el desgaste solo le favoreció para posicionarse sólidamente en el segundo lugar, mandado a un lejano tercer lugar a José Antonio Meade del PRI, pero muy alejado del puntero y líder de las preferencias como lo es Andrés Manuel López obrador (AMLO) abanderado por su movimiento electoral; Morena.
El vacío que deja el PRIAN y que la constante emigración de personeros del PRI y del PAN a Morena nos indica que ese vacío se está cubriendo con la entrada de esta clase política ya desplazada o emigrada del PRIAN.
La ausencia de organizaciones de clase y democráticas, tanto sociales como políticas, permitió que AMLO se convirtiera el depositario del hartazgo social, cuya persistencia fue acompañada de un eficaz manejo del sistema de partidos donde encontró la beta para financiar exitosamente se perpetua campaña electoral, que sin duda entre acarreos, juegos mediáticos y demás se fueron millonadas de pesos del erario público.
Así millones de mexicanos se sienten representados por un sujeto político pragmático, autoritario, ecléctico, pero que además es el traje a la medida que estaba esperando la burguesía mexicana a efecto de conciliar las graves contradicciones de clase; estamos pues ante el típico bonapartista cuya utilidad es más que necesaria antes que la tempestad desborde ríos y vientos.
La política funcional de AMLO en el fraude del 2006 y del 2018 es una concepción de colaboración de clase que le permite no “asustar” a los del dinero y el adecuado cuidado de no mandar ningún mensaje que inquiete a los vecinos del norte es lo que le ha permitido estar entre los punteros de ayer y hoy.
La “purgas” políticas dentro de Morena  contra todo que se defina como izquierda fue constante; el caso de Sinaloa (pero no el único) fue elocuente, cuando a una vieja generación de la vieja guardia de izquierda y nueva fueron expulsados desde un representante municipal hasta al presidente estatal de Morena; la desmovilización de las bases y simpatizantes de AMLO ante los conflictos graves como el privatización del petróleo, la reforma energética, la educativa, el caso de Ayotzinapa, etc. Es también una política previamente elaborada a efecto que las bases no se conviertan en multicitado “tigre”.
El desastre y la escalofriante  situación que permea en el país es un costo que tendrá que pagar el PRIAN; estos enemigos francos del pueblo cuyo hartazgo fue capitalizado por un enemigo  disfrazado de amigo del pueblo solo anuncia que después del primero de julio se viene la tempestad en este país.
La crisis política en el país y el desmoronamiento del sistema de partidos es algo que se deja venir; el espectáculo tipo Reality Show en que se convirtieron los “debates” presidenciables sin duda y a pesar del hartazgo ocasionara un fuerte abstencionismo que también será una forma de protesta  prepolítica  cuya validez los benefactores de las millonarias campañas electorales pretenden chantajear con el garlito que no votar es hacerle juego al sistema como si no fueran parte del mismo.
Los socialistas no debemos votar ni por enemigos francos ni enemigos disfrazados de amigos del pueblo; seremos millones y ya veremos después del primero de julio.
César del Pardo Escalante                                                                                                
Hermosillo, Sonora

domingo, 1 de julio de 2018

Foro sobre el escenario politico 2018, la propuesta del CIG, a 50 años del 68 y a 38 años de la ENAH



Necro-elecciones

Gilberto López y Rivas

Las elecciones del próximo domingo se llevarán a cabo en el contexto de los mayores grados de violencia que se rememora en el México contemporáneo, después del conflicto armado revolucionario de 1910 a 1917.

En este mes de junio se registra la cifra más alta de homicidios dolosos en los 20 años de que el gobierno federal reporta la incidencia de delitos, con 2 mil 234 personas ejecutadas extrajudicialmente, mientras 114 candidatos a cargos de elección popular han sido asesinados, y forzados a renunciar más de un centenar.

Asimismo, destacan los 110 periodistas ultimados del año 2000 a la fecha y el nivel de impunidad de estos atentados contra la libertad de expresión, de acuerdo con la CNDH, que resulta en 90 por ciento de los mismos.

Igualmente, República 32 advierte que: en los cuatro primeros meses de 2018, se han registrado 226 feminicidios, un aumento de 15 por ciento en relación con el mismo periodo del año pasado, y 116 por ciento más en comparación con hace tres años (http://republica32.com/feminicidios-en-cifras-rojas-2018-peor-ano-nina-mujer-en-mexico/).

Además de las ejecuciones extrajudiciales, que ya rebasaron las 200 mil personas desde que se declaró la supuesta guerra contra el narcotráfico, es necesario considerar los crímenes de Estado y lesa humanidad acumulados por décadas, todos impunes, y los más recientes, igualmente sin castigo, que se expresan en las desapariciones forzadas, cuyo caso paradigmático, los 43 estudiantes de Ayotzinapa, se encuentra en el pantano de un Estado delincuencial que niega la justicia y la presentación con vida de los más de 40 mil desaparecidos forzados. Estos miles de desaparecidos tampoco podrán ejercer el derecho al voto en las necro-elecciones próximas, que lejos están de las condiciones de paz social que debieran caracterizar al ejercicio efectivo del derecho de los ciudadanos a votar y ser votados, que garantiza el artículo 35 de la Constitución.

Por el contrario, el proceso electoral se desarrolla en el contexto de una guerra social de exterminio. El reputado Instituto Internacional de Estudios Estratégicos de Londres (IISS), que monitorea conflictos armados en el ámbito planetario y que dio seguimiento al caso mexicano durante una década, señaló, en el año 2017, que México sufre un conflicto armado no reconocido y lo considera el segundo país más letal en el mundo, después de Siria, especificando los criterios para discernir entre conflicto armado y altos niveles de criminalidad violenta. Los factores claves para su caracterización son, según el IISS: La duración y el tiempo. Aquellos en los que la violencia se mantiene durante muchos años y con una intensidad constante tienden a calificar como conflictos armados; aquellos que experimentan picos periódicos de violencia no son considerados. En segundo lugar, ¿la violencia es una amenaza para el Estado, así como para el ciudadano? ¿El gobierno mantiene control territorial? Y, finalmente, ¿el Estado ha reconocido la amenaza en estos términos y ha respondido en consecuencia? Tristemente, México cumple con todos estos criterios. Otros países latinoamericanos, como Brasil, pueden verse afectados por altos niveles de violencia criminal, pero sus gobiernos tienen un mayor control territorial y la violencia aumenta y disminuye (https://www.iiss.org/).

Este conflicto armado no reconocido es la dimensión represiva de lo que William I. Robinson denomina acumulación militarizada, cuya finalidad es la recolonización integral de los territorios rurales y urbanos para el saqueo y el despojo de recursos naturales y estratégicos, mediante la violencia exponencial que caracteriza esta configuración actual del capitalismo globalizado. “El sistema ha abandonado –afirma Robinson– a amplios sectores de la humanidad, que están atrapados en un circuito letal de acumulación-explotación-exclusión. El sistema ni siquiera intenta incorporar a esta población excedente, sino más bien trata de aislar y neutralizar su rebelión real o potencial, criminalizando a los pobres y a los desposeídos, con tendencias hacia el genocidio en algunos casos” ( Una Teoría sobre el capitalismo global, Siglo XXI, 2013, p. 11).

El proceso electoral, por otra parte, se encuentra marcado por los mayores índices de ilegitimidad, corrupción y carencia de credibilidad del conjunto de la clase política; por la comprobada ineficacia, inoperancia y parcialidad de los árbitros electorales, el INE y el Tribunal Federal Electoral y por la guerra sucia de la propia campaña, factores que, indudablemente, presagian otra elección de Estado y los poderes fácticos, que nada tiene que ver con un ejercicio democrático ciudadano, libre y trasparente.

Al final, estamos frente a elecciones cubiertas de sangre, con militares y paramilitares (crimen organizado) con control político y territorial, y su ley de seguridad interior, sin que nadie en la partidocracia reflexione seriamente sobre el significado profundo de esta situación.

Marichuy en Ejido Buenavista San Luis Acatlan Guerrero Enero 28 2018



Documento de CLETA "Gane quien gane"

¡Gane quien gane!


En noviembre de 2016 el CLETA UNAM emitimos un documento donde expusimos nuestra posición sobre el proceso electoral que se realizará en 2018 y en esencia va en cuatro líneas:
1.- Creemos en todas las formas de lucha aplicando en cada momento las que creemos convenientes. Esto depende del momento histórico.
2.- Aunque la lucha electoral la ejercemos poco, lo hacemos cuando se dan ciertas condiciones históricas (pusimos de ejemplo la lucha electoral de la COCEI en Juchitán en 1981 en que CLETA UNAM participó acertadamente), pero dejamos claro que no creemos que solamente con este método se pueda cambiar de raíz el capitalismo y logar la instauración de una sociedad comunitaria, colectiva, comunista.
3.- Caracterizamos los momentos actuales y consideramos que ante el proceso electoral de 2018 había que moverse bajo las siguientes tácticas: 


a) Apoyar la iniciativa del EZLN y la CNI para impulsar una vocera del Consejo Indígena de Gobierno (todavía no designaban a Marichuy) y el proceso organizativo que esto conlleva. 


b) Apoyar, crítica pero fraternalmente, las iniciativas honestas fundamentalmente las de Morena..


c) Aprovechar estas tácticas, para a nivel de base, tratar de acercar a militantes de Morena y la “sexta” que llegaban a afirmar que el EZLN era una construcción gubernamental (los de Morena) y a compas cercanos al zapatismo, que dogmáticamente se manifestaban contra toda acción de los morenistas.
4.- Independientemente de estas tácticas nuestra estrategia no cambia y se resume en seguir construyendo al CLETA (CLETA-UNAM), impulsando la estructura nacional e internacional de nuestra organización cultural que hace política, con los objetivos de construir “poder popular” e ir controlando territorio de manera autogestora.
A un año y medio de distancia emitimos este segundo documento que pretende guiar nuestras acciones tácticas para los próximos meses (después del 1° de julio) y lo hacemos público antes de las elecciones, pues no somos de los oportunistas que “nos subimos a la cargada” de los acontecimientos para no quedarse fuera de las limosnas y puestos que se llegan a generar, ni somos los dogmáticos que aplicamos etiquetas a los compañeros con quienes tenemos algunas discrepancias.

¡Gane quien gane!


Para el CLETA UNAM que Morena u otras agrupaciones ganen en algunas instancias de poder dentro del aparato burgués (ya sean federales, estatales o municipales), lo máximo que se logra es generar coyunturas para que podamos conseguir nuestros objetivos con menos riesgos y si laboramos acertadamente, quizá en menos tiempos. Sobre todo para aquellos que nos manifestamos por la transformación radical de la sociedad, que somos antiimperialistas, antisistémicos, antipatriarcales, luchamos por el socialismo, y que reivindicamos todas las corrientes de pensamiento que nos lleven al triunfo popular (incluyendo el marxismo).
Esto no está exento de riesgos, ya que como sucedió cuando el “cuauhtemismo” ganó posiciones, a partir de 1988 trajo consigo la mediatización y desaparición de muchas organizaciones que se planteaban hacer la revolución. En esto jugó un papel definitivo el nacimiento del Partido de la Revolución Democrática (PRD), con el requisito de la afiliación individual y la destrucción de valiosos procesos de organización popular, cultural y política. Algunas de estas agrupaciones que se disolvieron siguieron manteniendo cierta estructura dentro del PRD, que finalmente derivó, en la mayoría de los casos, en las llamadas “tribus” cuyo objetivo dentro de ese frente (que no partido), fue el conseguir puestos para sus afiliados y con ellos canonjías y prebendas… aunque hay excepciones pues conocemos en el PRD compañeros consecuentes, pero son los menos.
Caracterizamos que el resultado de las próximas elecciones, sea cual sea, no desaparece ni aminora la lucha de clases, que a nivel mundial está en momentos de grandes contradicciones, en el marco de una profunda crisis estructural del sistema capitalista.
Creemos que estamos en momentos semejantes a los acontecimientos previos que se dieron en 1968 en que la reconstrucción de la postguerra le dio al capitalismo una fuerza en que se apoyaba para aumentar la represión y la explotación. Sin embargo, la “liebre le saltó” en Francia con una de las huelgas más numerosas de la historia y la insurrección de grupos sociales, sobre todo de los jóvenes, muchos de ellos estudiantes. Como en cascada las acciones populares se sucedieron en todo el mundo
¿Dónde va a saltar ahora la liebre? ¿En Brasil con el golpe judicial que han dado los neoliberales para usurpar el poder? ¿En Estados Unidos donde los supremacistas guiados por Trump pretenden aplastar a todos los que no se plieguen a sus políticas? ¿En México donde después de que realicen uno de sus ya conocidos fraudes electorales les puede crecer la insurrección popular? ¿Dónde?
El triunfo de grupos que consideran que la raíz de la problemática es la corrupción y que no la ven como una consecuencia de la explotación capitalista, no garantiza ningún cambio estructural, pero si ahondará contradicciones interburguesas dando espacios para que avancen planteamientos más radicales. Y si siguen los mismos de hace 90 años en el poder, además de incrementarse la represión también crecerá la respuesta popular. Por ello gane quien gane la lucha contra la opresión seguirá en cualquiera de estos escenarios.

¿A qué le llamamos que se genere coyuntura?


Que suceda algo semejante a lo que pasó en la Ciudad de México en 1997 cuando ganó el “cuauhtemismo”, que más allá de que el oportunismo copó la mayoría de los espacios de poder formal, se presentó la oportunidad de que gente organizada y probada utilizara espacios, respondiendo a proyectos colectivos y no a ambiciones personales; pero hay que reconocer que también de 1997 a la fecha derivó en nuevos bribones que utilizaron esos espacios para corromperse y enriquecerse. Esta descomposición llegó hasta a organizaciones que con el pretexto de ser autogestionarias cayeron en el changarrerismo para resolver sus necesidades individuales por sobre de las del movimiento social.
Coyuntura es que por al menos al principio, se frene la represión despiadada que vivimos en este momento, en contra los luchadores sociales. Coyuntura es que temporalmente se puedan liberar espacios en beneficio de quienes luchan por un cambio radical. Coyuntura es que si se hace una buena labor se puedan ir radicalizando sectores y personas que entenderán que no basta con tener un puesto de poder, para que la clase dominante acceda a las justas demandas del pueblo. En fin, si ganan esos sectores progresistas, nacionalistas, democráticos y hasta de “buena fe”, habrá estas y otras coyunturas, y si no, habrá que prepararse para una lucha más frontal, más radical, más decidida. Pero gane quien gane, la lucha de clases seguirá, ya sea en una fase de mayores contradicciones o en otra, en que baje la represión pero que habrá que enfrentar otros fenómenos como la mediatización y la traición.


Sobre los tiempos inmediatos


En lo inmediato (segundo semestre de 2018) no habrá más cambios substanciales más que los que logremos imponer mediante la movilización y la acción popular.


No hay que olvidar que el cambio del poder formal es hasta el mes de diciembre, lo que derivará en que si lo pierden los PRIISTAS-PANISTAS (y los dirigentes deshonestos del PRD), utilizarán el tiempo que les queda para “amarrar” sus reformas estructurales tratando de que los que vienen no puedan hacer cambios profundos en su Reforma Punitiva (que ellos llama educativa); en la entrega del territorio a las mineras y todos los mega proyectos imperialistas (incluyendo la destrucción del vaso del Lago de Texcoco y toda la zona, con su aeropuerto de la muerte).Terminarán de sentar las bases para privatizar el agua de todo el país; terminarán de rematar la riqueza petrolera; tomarán medidas para poder aplicar el “semestre de Hidalgo” (pendejo el que deje algo); amarrarán acuerdos para que no se pueda hacer justicia cuando se descubran todas sus fechorías, etc., etc.


Con estas perspectivas, este semestre debe de ser de “dignidad, lucha y resistencia”, empujando para defender a nuestros militantes, incluyendo aquellos que tienen una incidencia social por su consecuencia y su tenacidad. Habrá que aprovechar cualquier resquicio para avanzar, impidiendo que el enemigo tenga pretextos para criminalizar a las organizaciones consecuentes y a sus integrantes.


También hay que aprovechar para aumentar los niveles organizativos y de unidad, como el ejemplo que nos están poniendo los integrantes del Consejo Nacional Indígena, la UPVA y la CNTE con sus movilizaciones tendientes a elevar los niveles de conciencia del pueblo y de organización.


Donde haya fraude electoral hay que aprovechar las contradicciones para avanzar y organizar desenmascarando al estado y a sus personeros antipatrióticos, detectando a aquellos que con una posición más radical están dispuestos a comprometerse más, no solo por tener un espacio en la estructura del poder, sino principalmente, a los que comprenden que esas contradicciones son producto de un sistema capitalista en decadencia.

Sobre los tiempos de Mediano Plazo


En caso de que mediante un fraude se impongan los de siempre, no cambiaremos la táctica esbozada para el segundo semestre de 2018, esta continuará de manera indefinida: “dignidad, lucha y resistencia”
Si hay cambios substanciales en la correlación de fuerzas políticas, entrando al poder los que pregonan como bandera máxima la lucha contra la corrupción, políticamente debemos de “tejer fino”, de lo contrario, corremos el riesgo de caer en posiciones de “radicalismo verbal” que nos aíslen de los trabajadores y no nos permitan cumplir objetivos estratégicos como contribuir a la toma de conciencia de clase de los explotados.
Además, es necesario establecer una política de alianzas (tácticas y estratégicas) que enfrente la posible mediatización de los integrantes de la organización, pues la necesidades económicas personales y el bajo nivel de conciencia, se traducen en lo que sucedió con un sector importante de integrantes del PRD de 1989 a la fecha: los oportunistas metieron su aserrín en las cabezas de luchadores sociales que terminaron mediatizados y luchando contra los principios revolucionarios.
En este marco es vital la formación ideológica de los militantes del CLETA y en general de quienes colaboren, simpaticen o aspiren a ser cuadros de nuestra organización (incluyendo los que ya lo son).

En cualquiera de los dos casos, gane quien gane, es fundamental que sigamos avanzando en la reconstrucción nacional mediante las CCLETA´s (Células Culturales de Lucha Emancipación, Transformación y Arte), que permitan la construcción de nuevas áreas culturales, además de las que ya tenemos, a saber: arte, educación con equidad de género, propaganda, agroecología y decrecimiento, salud popular (incluye medicina tradicional), gestoría y promotoría cultural, cultura f{isica y economía solidaria.
Igualmente, “gane quien gane”, seguiremos laborando en reconstruir e incrementar nuestra presencia nacional e internacional con la construcción de CCLETAS Internacionales y de proyectos en los que participa nuestra organización, asistiendo a festivales, conferencias, simposios, etc.
También es muy importante que “gane quien gane” sigamos siendo una organización autogestionaria e incrementemos las escuelas en las áreas que laboramos, que nos permita “competir” con calidad en cualquier terreno. Esto no con la intención de ganar premios, sino con el objetivo de motivar a nuestros hermanos de clase a sumarse a la lucha.
“Gane quien gane” es fundamental la formación ideológica de todos los cletos y compañeros que se acerquen a la organización. No buscamos artistas que sienten vergüenza cuando les llaman trabajadores del arte, tampoco agroecólogos de escritorio que no se ensucian las manos sembrando y luchando. Tampoco luchadores de género que no pueden ser consecuentes en sus acciones personales, y así en cada área. Para enfrentar los tiempos que vienen debemos de estar preparados y que la consecuencia no se limite a asistir a marchas, sino que necesitamos hombres y mujeres nuevos y nuevas, con una formación integral y muy completa. Esta la debe tener lo mismo un estudiante, un catedrático, que un campesino que haga la revolución sembrando y luchando por defender nuestro maíz de la invasión de transgénicos.

A Largo Plazo


En CLETA UNAM afortunadamente tenemos compañeros que han vivido toda la historia de la organización y reconocemos y valoramos su experiencia. Igualmente lo hacemos con los que aunque ya no militen en CLETA los reconocemos y se reivindican como “cletos históricos”: Nosotros no discriminamos a los viejos, los valoramos como lo hacen en nuestras culturas ancestrales.


Pero las determinaciones de la organización siempre se han tomado en colectivo. Por ello en los últimos tres años hemos realizado reuniones nacionales y la primera parte del XI Congreso del CLETA, entre otras instancias de toma de decisiones.


Lo que sigue en el largo plazo se particularizará en la segunda parte de nuestro XI Congreso Nacional que realizaremos en 2018 y en el XII Encuentro Internacional del CLETA que efectuaremos en 2019.


Por lo pronto hemos avanzado en algunas resoluciones importantes como son:
1.- Revocamos el acuerdo de que el CLETA es una organización política y nos definimos como una organización cultural que hace política, como lo fuimos desde 1973 hasta el año 2007.


2.- La estructura organizativa y de crecimiento nacional e internacional del CLETA se sustentará en las Células Culturales de Lucha, Emancipación Transformación y Arte (CCLETA´s) del CLETA.


3.- Se avanzará nacionalmente en la organización de las CCLETA´s ya existentes en varias partes de la república mexicana y la promoción de otras células mediante el siguiente procedimiento: donde haya una sola persona trabajando se le considerará un promotor, pero ya dos, conformarán una célula (una CCLETA) y donde se tenga un espacio autónomo será un Centro del CLETA.


4.- Junto con esta reconstrucción del CLETA Nacional se está impulsando la recuperación de los derechos históricos y la infraestructura del CLETA que ha sido abandonada o desvirtuada. Esto se hará siguiendo nuestro método tradicional de mostrar, con trabajo, que tenemos razón.


5.- Las CCLETAS´s y los centros del CLETA no se circunscribirán a las tres áreas de, arte, educación y propaganda que nos han definido hasta ahora, sino que será un proceso abierto donde además de otras áreas en las que ya estamos trabajando como salud popular, promotoría cultural, agroecología, lucha de género, diálogos ecosistémicos, artes marciales, entre otros, los CCLETA´s se abrirán a nuevas propuestas siempre y cuando caigan en la definición de células culturales de lucha, emancipación, trabajo y arte.


6.- El articulador de este proceso será el periódico El Machete.

Fraternalmente

CLETA
23 de junio de 2018

Concejal Magdalena García comenta la Propuesta del CIG y su vocera Marichuy



Falta lo que falta. Comunicado conjunto del CNI, CIG y Comisión Sexta del EZLN


Abril del 2018.

A las Redes de Apoyo al CIG y casitas Marichuy:

A quienes participaron en la Asociación Civil “Llegó la hora del florecimiento de los pueblos”:

A la Sexta Nacional e Internacional:

Al pueblo de México:

A los medios libres, autónomos, alternativos, independientes:

A la prensa nacional e internacional:

De frente a la agudización de la guerra, despojo y represión que invade nuestros pueblos junto con el avance del proceso electorero y de acuerdo a los pasos andados por las geografías de este país por nuestra vocera Marichuy junto con los concejales y concejalas, nos dirigimos respetuosamente al pueblo de México para decirles que:

Escuchamos el dolor de todos los colores que somos el México de abajo.

Con el pretexto del período de recolección de firmas, recorrimos los territorios indígenas de nuestro país donde juntos, hicimos crecer nuestra propuesta política de abajo, desde donde se visibilizó la lucha de muchos pueblos originarios, sus problemas y sus propuestas.

Con nuestra participación en este proceso electoral, le reiteramos a los pueblos indígena y no indígenas de México que  no permaneceremos quietos mientras se destruyen y nos arrebatan la tierra, que heredamos de nuestros abuelos y que se la debemos a nuestros nietos, mientras contaminan los ríos y perforan los cerros para sacar minerales, no nos quedaremos quietos mientras convierten la paz y la vida que venimos construyendo diariamente en guerra y muerte mediante los grupos armados que protegen sus intereses. Nuestra respuesta, no tengan duda, será la resistencia organizada y la rebeldía para sanar al país.

Con la gran movilización de miles y miles de compañeras y compañeros de las redes de apoyo en todo el país, nos dimos cuenta y se hizo descaradamente visible que para aparecer en la boleta electoral se necesita garantizar que somos igual o peor que ellos, que si presentamos firmas deben ser falsas o no valen, si gastamos dinero debe ser de oscura procedencia, si decimos algo debe ser una mentira, si acordamos algo serio, debe ser con los políticos corruptos, con las empresas extractivas, con los banqueros, con los carteles de la droga, pero nunca, jamás, con el pueblo de México.

Aparecer en la boleta electoral es solo para quienes buscan administrar el poder de arriba oprimiendo a los de abajo, porque el poder que buscan está podrido en todas sus partes.

Entonces, es una competencia que se puede ganar con trampa, dinero y poder, como la mercancía que son las elecciones de la clase política en la que no cabe ni cabrá la palabra de los de abajo, de los que siendo indígenas o los que sin ser parte de un pueblo originario, desprecian el poder y construyen la democracia tomando decisiones en colectivo, que luego se hacen gobierno en una calle, en un barrio, en una comunidad, un ejido, un colectivo, una ciudad o un estado.

Entonces el proceso electoral es un gran cochinero en el cual contiende quien pudo falsificar miles de firmas y quien tiene los miles de millones de pesos que le permitan coaccionar y comprar el voto, mientras la mayor parte del pueblo de México se debate entre la pobreza y la miseria.

Por eso nuestra propuesta no es igual, por eso no estamos haciendo campaña, por eso no nos pusimos a falsificar firmas, ni a buscar y gastar dineros que el pueblo de México ocupa para atender sus necesidades vitales, por eso no ocupamos ganar ninguna elección ni revolvernos con la clase política, sino que es el poder de abajo que caminamos buscando, que nace de los dolores de los pueblos y por eso caminamos buscando el dolor de todos los colores que somos el pueblo de México, porque ahí está la esperanza de que nazca un buen gobierno que mande obedeciendo y solo podrá emerger de la dignidad organizada.

No es solo el racismo de la estructura política lo que no dejó que nuestra propuesta figure en la boleta electoral, pues si quienes se oponen a la destrucción capitalista del mundo compartieran entre si los ojos rasgados, azules o rojos, las políticas públicas y la supuesta democracia estarían hechas para excluirlos a ellos.  Los pueblos originarios y quienes caminamos abajo y a la izquierda no cabemos en su juego; no por nuestro color, nuestra raza, nuestra clase, nuestra edad, nuestra cultura, nuestro género, nuestro pensamiento, nuestro corazón, sino porque somos uno con la madre tierra y nuestra lucha es porque no se convierta todo en una mercancía, pues sería la destrucción de todo, empezando por la de nosotros como pueblos.

Por eso luchamos, por eso nos organizamos, por eso no solo no cabemos en la estructura del estado capitalista, sino que cada día sentimos más repugnancia por el poder de arriba, que hacen cada día más notorio el profundo desprecio contra todas y todos los mexicanos. La grave situación que viven nuestros pueblos y que se ha agudizado gravemente en las últimas semanas por la represión y el despojo, solo ha merecido el silencio cómplice de todos los candidatos.

En consecuencia, por acuerdo de la segunda sesión de trabajo del Concejo Indígena de Gobierno, llevada a cabo los días 28 y 29 de abril en la Ciudad de México, ni el CIG ni nuestra vocera buscarán ni aceptarán ninguna alianza con ningún partido político o candidato, ni llamarán a votar o a la abstención, sino que seguiremos buscando a todos los de abajo para desmontar el pestilente poder de arriba.  Voten o no voten, organícense.

Caminaremos construyendo las claves para sanar el mundo.

En los pueblos originarios de este país, donde el Concejo Indígena de Gobierno fue acordado, y que es por donde nuestra vocera caminó tejiendo, tal como fue el mandato de la asamblea general del CNI, están las resistencias y las rebeldías que le dan forma a nuestra propuesta para toda la nación, por eso junto con las y los concejales de cada estado y región recorrimos sus geografías, donde la guerra y la invasión del monstruo capitalista se vive día con día. Donde la tierra es despojada para que deje de ser colectiva y quede en manos de los ricos, para que los territorios sean ocupados y destruidos por empresas mineras, los acuíferos devastados para la extracción de hidrocarburos, los ríos contaminados, el agua privatizada en presas y acueductos, el mar y el aire privatizados por los parques eólicos y la aviación, las semillas nativas contaminadas por transgénicos y tóxicos químicos, las culturas hechas folclor, los territorios configurados para el funcionamiento del narcotráfico trasnacional, la organización de abajo sometida por la violencia terrorista de los grupos narco paramilitares que sirven a los malos gobiernos.

Nos vimos también en los caminos que se iluminan en los mundos que guardan sus culturas, cuando en ellos se dibuja la propuesta y la palabra de los demás pueblos indígenas, y de su propia lucha y de su propia lengua surgen los fundamentos que son la razón de ser del Concejo Indígena de Gobierno.

Es ahí donde brilla la esperanza que salimos buscando, como lo es también la sociedad civil organizada en las ciudades con la Sexta, con los grupos y Redes de apoyo al CIG que no solo salieron a mostrar su solidaridad y hacer una agenda en todo el país, sino que salieron a construir desde abajo, desde las propias ruinas capitalistas, un mejor país y un mejor mundo.  A tod@s ell@s nuestra admiración y respeto.

Llamamos a todas y todos que somos el pueblo de México, a las y los compas de las Redes de apoyo al Concejo Indígena de Gobierno en todos los estados del país, a las compañeras y compañeros que conformaron la Asociación Civil Llegó la Hora del Florecimiento de los Pueblos a seguirnos consultando y evaluando, haciendo las valoraciones, encontrando y caminando los nuevos senderos que decidamos, organizándonos siempre, aunque voten o no voten por algún candidato.  Sus palabras, sentimientos y propuestas importan para nosotr@s.

Seguiremos tendiendo puentes respetuosos con quienes viven y luchan, para así juntos hacer crecer la palabra colectiva que nos ayude a resistir contra la injusticia, la destrucción, la muerte y el despojo, para reconstruir cada tejido del país con la conciencia de los que abajo sueñan y se rebelan con sus propias geografías, culturas y modos.

En la propuesta colectiva de los pueblos está guardada nuestra palabra que se dirige al mundo, entonces seguiremos caminando hacia abajo, hacia los pueblos, naciones y tribus indígenas que somos, por lo que llamaremos en el mes de octubre de 2018 a la Asamblea General del Congreso Nacional Indígena, para conocer los resultados de la valoración de los originarios agrupados en el CNI, y avanzar en el siguiente paso.

Hermanas y hermanos del pueblo de México y el mundo, sigamos juntos pues falta lo que falta.

Por la reconstitución Integral de Nuestros Pueblos

Nunca más un México sin Nosotros

Congreso Nacional Indígena

Concejo Indígena de Gobierno

Comisión Sexta del EZLN

Mensaje de Marichuy en CU Noviembre 28 de 2017



miércoles, 27 de junio de 2018

Comunicado del PDPR - EPR


AL PUEBLO DE MÉXICO
A LOS PUEBLOS DEL MUNDO
A LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN
A LOS ORGANISMOS NO GUBERNAMENTALES DEFENSORES DE DERECHOS HUMANOS
A LAS ORGANIZACIONES POPULARES Y REVOLUCIONARIAS

¡HERMANOS, HERMANAS, CAMARADAS!

Las víctimas directas e indirectas del terrorismo de Estado en México se cuentan por millones, todas con una característica en común, miembros de la clase trabajadora en su mayoría jóvenes, que han sido arrancados violentamente de sus hogares, de su familia, de su trabajo, de su comunidad, su colonia y de su organización. Todos sin distinción son hijos del pueblo y por ellos hay que seguir luchando y levantar en alto las banderas de la lucha contra el terrorismo de Estado.

Víctimas que conforman tanto a familiares como a todo su entorno social, violencia gubernamental que constituye una política generalizada y sistemática que busca detener toda expresión de voluntad popular de combatir y toda crítica al régimen; violencia exponenciada que afecta a diferentes sectores del pueblo, en específico a la fuerza de trabajo joven sin importar sexo, en resumen y a excepción del entorno burgués la mayoría de los mexicanos somos víctimas de la violencia burguesa.

Ninguno de los casos de desaparición forzada, ejecución extrajudicial y demás crímenes de Estado son casos aislados, son producto de una política que responde a los intereses de la oligarquía para mantener el régimen económico y político que condena a la mayoría de los mexicanos a vivir en condiciones infrahumanas, sujetos a las cadenas de la sobrexplotación y de la opresión política.

El dolor que se vive por la ausencia de los familiares, por ser presa del Estado policíaco-militar, no es un dolor individual, es ante todo un sentimiento colectivo, de indignación que poco a poco se transforma en convicción y disposición para hacerle frente al gobierno antipopular y represivo. A las víctimas del terrorismo de Estado nos identifica nuestro origen de clase, nos une la explotación y la opresión que a diario vivimos, nos hermana la convicción por alcanzar la justicia social, pero ésta pasa necesariamente por comprender la necesidad de luchar de forma conjunta contra el capitalismo, que representa la lucha por el socialismo.

Los millones que a diario sufren la violencia de clase y el odio que destilan las instituciones burguesas no pueden quedar pasivas ante este Estado criminal, nuestro enemigo común queda al desnudo por las innumerables evidencias que se han recolectado, que se han arrebatado del Estado a través de la organización fuera de los marcos coorporativizantes.

La lucha nos enseña que cada víctima del terrorismo de Estado no está sola, somos muchos los que sentimos el dolor en carne propia de la violencia contra el pueblo, sin embargo, es una necesidad entender el fenómeno en su exacta dimensión, y las motivaciones políticas que lo alimentan.

Desarrollar la lucha, es elevar las formas de organización para llegar a la actitud decisiva y combativa de superar el aspecto emotivo, individual y espontáneo que debe ser transformado en voluntad y convicción de luchar unitariamente contra el enemigo común.

Construir organismos de combate popular significa no dejarnos quebrar por los mecanismos que el Estado nos impone como "solución", medidas burocráticas, desgastantes, dilatorias, revictimizantes y demagógicas que nos arrebatan la dignidad y nos sumen en mayores mecanismos de opresión para ahogar el recuerdo de nuestros familiares y la capacidad de organizarnos para exigir juicio y castigo a los responsables materiales e intelectuales de estos crímenes de lesa humanidad.

El Estado busca que aceptemos resignadamente la violencia que emanan de sus instituciones, que callemos por unas envilecedoras monedas, que se normalice el terror de Estado como un mal necesario, e incluso que cuestionemos y criminalicemos a las víctimas, familiares y organizaciones que a diario libran batallas populares por todas las víctimas del terrorismo de Estado.

La lucha de familiares y amigos de las víctimas del terrorismo de Estado, de organismos defensores de derechos humanos, personalidades comprometidas con la justicia social y organizaciones populares independientes por medio de la resistencia popular han evidenciado el fenómeno del terrorismo de Estado, éste ya es más que evidente e inocultable por su magnitud. Sin embargo, no es suficiente, porque a diario se siguen cometiendo nuevos crímenes de lesa humanidad, nuevas víctimas se suman a la interminable estadística de la violencia que sostiene al régimen neoliberal.

No basta con saber el paradero de las víctimas, no basta reclamar a un solo familiar, no sólo es "aceptar" la ausencia o pérdida de un ser querido; postrarnos ante el conformismo individual es renunciar a la memoria de las víctimas, representa dar la espalda a los millones de hermanos de clase que son tocados por las garras criminales de las fuerzas represivas.

La táctica gubernamental se ve reforzada con nuevas maniobras, buscan distorsionar la esencia del fenómeno al hacer esfuerzos ingentes por reducir la desaparición forzada de personas a figuras jurídicas que diluyen el carácter político de los crímenes de lesa humanidad. Al endosar perversamente los crímenes de lesa humanidad a la mítica "delincuencia organizada", no obstante, éstos sólo los comente el Estado, sus instituciones y sus agentes.

Reproducir el discurso del Estado es negar nuestra propia condición de oprimidos y explotados, es reproducir el síndrome de Estocolmo, es renunciar a nuestra dignidad y es aceptar resignadamente la degradación humana que lleva implícita la perdida de voluntad de combatir contra los enemigos de clase, éstos se acuerpan y cierran filas para salvar sus intereses, que son los intereses de la clase burguesa.

Desde el Estado, los hombres del régimen y cancerberos del capital presentan a las víctimas del terrorismo de Estado como delincuentes, como consumados criminales o individuos presentes en el "lugar y hora equivocada"; y desbordan sapiensa al cerrar los casos con el manotazo autoritario de que "en algo malo andaban".

Su objetivo es desmovilizar a todos aquellos que luchan por la presentación con vida de los detenidos desaparecidos, evitar la solidaridad entre familiares, víctimas y hermanos de clase, promueven una ideología antropófaga que destruye el grito de unidad por la presentación con vida de todos los detenidos desaparecidos. Por ese mismo cauce empuja a la corporativización de organismos y organizaciones que luchan contra la violencia del régimen; confronta a familiares con falsas esperanzas y promesas que nunca se cumplirán, porque ambas constituyen también violencia de Estado.

Expresión de lo anterior es la ley contra la desaparición forzada, que nació muerta y contraria a las exigencias populares, vacía con relación a la justicia que exige el pueblo; por todo su entramado jurídico ahogan la voluntad de exigir la presentación con vida, busca la fractura política y organizativa de la lucha contra el terrorismo de Estado y envilece en cauces individuales la lucha por reivindicar a las víctimas del terrorismo de Estado.

A tal grado llega la táctica del Estado y su perversidad es tal que induce a mendigar la presentación con vida de los desaparecidos, a renunciar a ella y degradarla a tal grado de luchar sólo, conformarse con una "evidencia" mortal de la víctima. Sin embargo, para quienes estamos comprometidos con las víctimas y sus familiares la lucha transciende lazos sanguíneos, militancia política y origen geográfico.

En correspondencia la lucha por exigir la verdad, la presentación con vida y el juicio y castigo a responsables materiales e intelectuales de los crímenes de lesa humanidad debe continuar, pero expresada en nuevos cauces, nuevas iniciativas y formas de lucha que expresen ante todo unidad y voluntad de combatir; ésta es una lucha que demanda a todos aquellos que luchamos contra el régimen a redoblar nuestro compromiso de luchar al lado del pueblo y de fortalecer la convicción de organizar y generalizar la autodefensa armada de las masas para poder hacer frente a la violencia del Estado burgués.

¡POR LA REVOLUCIÓN SOCIALISTA!
¡VENCER O MORIR!

¡POR NUESTROS CAMARADAS PROLETARIOS!
¡RESUELTOS A VENCER!

¡CON LA GUERRA POPULAR!
¡EL EPR TRIUNFARÁ!

COMITÉ DE PRENSA Y PROPAGANDA DEL PARTIDO DEMOCRÁTICO POPULAR REVOLUCIONARIO
EJÉRCITO POPULAR REVOLUCIONARIO
PDPR-EPR

República mexicana, a 17 de mayo de 2018

Foro sobre Ley de Seguridad Interior y Derechos Humanos.


Foro “El año que vivimos en peligro, Ley de Seguridad Interior y Derechos Humanos”. Dr. Enrique González Ruiz y Dr. Adrián Ramírez en Brújula Metropolitana. Enero de 2018.


sábado, 19 de mayo de 2018

POSICIONAMIENTO DE LAS FAR-LP ANTE LAS ELECCIONES.


Las elecciones para la presidencia están muy próximas y nadie puede negar el interés que se despertado entre la población, existe un hartazgo del pueblo cansado de tanta corrupción de la clase gobernante y de vivir un proceso de empobrecimiento, que tiene a la población en condiciones de una pobreza mayor que en la época del porfiriato.

Las reformas neoliberales que impulsó el gobierno de Peña Nieto, significaron la renuncia a la soberanía sobre los recursos petroleros y un gran negocio para la oligarquía, pero no es la única concesión al extranjero, también la entrega de una gran parte del territorio se ha entregado a las compañías mineras extranjeras y a los grandes capitalistas del país como Carlos Slim, Alberto Bailleres y otros más.

La reforma educativa, es una simulación que en realidad no ha hecho otra cosa que eliminar los derechos laborales y el conjunto de reformas estructurales, han servido para darles más poder a los grandes empresarios, al capital extranjero y al crimen organizado que marcha de la mano con el gobierno, hoy en nuestro país existen cada vez más pobres y la pobreza no solo es material, las condiciones de pobreza atentan contra la dignidad humana y ha propiciado que se destruya la solidaridad entre los hombres y mujeres, se destruya el tejido social y se acentúe la ignorancia y los jóvenes sean reclutados por los grupos criminales.

Todo ello ha generado un descontento generalizado y un sector muy grande de la población, ve en las elecciones la posibilidad de un cambio que les devuelva un poco de esperanza.

Nosotros, vemos con reserva a las elecciones, lo decimos abiertamente, y tenemos memoria, no se debe olvidar que en 1988 y en 2006, el pueblo creyó en ellas y en los candidatos que prometían cambio y acudieron a las urnas, solo para ver como el gobierno se burló de la voluntad popular y los candidatos que habían sido despojados del triunfo, no supieron defender ese triunfo.

Hoy la historia amenaza con repetirse, el pueblo está desbordado en favor de AMLO, porque promete un cambio verdadero, pero queremos señalar desde nuestra trinchera que no vemos la organización que se requiere para defender el triunfo en caso de un fraude electoral, los partidos que impulsan esa candidatura han puesto más empeño en disputarse las candidaturas que en organizar al pueblo.

No vemos en el discurso de campaña el castigo a los responsables de las masacres de Tlataya, el Charco y Aguas Blancas, no vemos el compromiso de decir la verdad sobre el caso de los 43 estudiantes de Ayotzinapa, ni se menciona el caso de los cientos de luchadores sociales asesinados o desaparecidos.

Nosotros no descalificamos la lucha electoral, pero si nos deslindamos de la que se da en las condiciones en que se asegura corromper la voluntad popular y prostituir la lucha política, al propiciar competencias electorales basadas en la compra de votos mediante dinero o despensas, láminas de cartón y tinacos, porque ello significa una forma de prostituir al electorado.

Observamos una estrategia de contrainsurgencia al tolerar y alentar a los grupos del crimen organizado, el gobierno a través de sus policías y los cuerpos policiacos saben quiénes son los jefes de tales grupos, donde operan e incluso donde viven y en la mayoría de los casos los protegen a cambio de compartir las ganancias.

Nosotros seguimos creciendo, a pesar de la presencia de los grupos del crimen organizado, que le sirven de orejas y madrinas al gobierno, seguimos creciendo con la estrategia de acumular fuerzas en silencio, porque tenemos clara que nuestra estrategia es de guerra popular prolongada, pero no descartamos que en ésta coyuntura electoral se den las condiciones de una insurrección si la oligarquía y los poderes fácticos deciden cometer un fraude contra la voluntad popular y en ese caso estaremos presentes y al frente, porque aunque somos una fuerza modesta, el pueblo nos protege y nos cuida y hoy queremos manifestar que debemos reforzar la organización en cada pueblo, barrio y colonias.

Entendemos el sentir del pueblo cuando espera que un candidato pueda derrotar al PRI, pero debemos ser claros, solamente la fuerza organizada del pueblo y su conciencia, es la que podrá derrocar al régimen corrupto y neoliberal que nos gobierna, para lograr soberanía nacional en lo externo y democracia y justicia en lo interno.

Nuestra organización es consciente de que las revoluciones las hacen los pueblos, pero lo hacen con organización y firmeza para defender una causa, así ha sido en el pasado y así será; Por ello, si en verdad queremos un cambio radical, se debe luchar porque se le devuelva a la patria la soberanía sobre sus recursos naturales y al pueblo, la garantía de sus derechos sociales como son; Educación, salud, empleo digno, vivienda, alimentación, así como los derechos culturales y sociales de los pueblos indígenas, entonces debemos entender que la oligarquía que nos gobierna no va a soltar sus privilegios y por tanto, debemos organizarnos para defender la voluntad popular hasta las últimas consecuencias, como dijo el Che: ¡¡¡Nos obligan a dar ésta lucha, hay que preparase para darla y darla!!!

¡VIVA LA LUCHA DEL PUEBLO ORGANIZADO¡¡¡
¡VIVAN LAS FUERZAS ARMADAS REVOLUCIONARIAS (LIBERACIÓN POPULAR)¡¡¡

COMANDANTES:
EMILIO, ESPERANZA, TLACAELET, CAMILO.

MEXICO, A 23 de abril de 2018