Por decimoctava ocasión consecutiva, el miércoles 28 de octubre de 2009, el gobierno cubano presentará a la consideración de la Asamblea General de las Naciones Unidas el proyecto de resolución titulado "Necesidad de poner fin al bloqueo económico, comercial y financiero impuesto por los Estados Unidos de América contra Cuba".
Como se recordará, el pasado año 185 Estados miembros votaron a favor de esta resolución, lo que constituye una muestra casi unánime del rechazo de la comunidad internacional a la política genocida del gobierno norteamericano contra Cuba y a la aplicación de leyes extraterritoriales contrarias a la Carta de las Naciones Unidas.
La ofensiva mediática y diplomática desplegada por el gobierno de Estados Unidos, podría inducir erróneamente a la creencia de que ha comenzado a desmontarse el bloqueo contra Cuba. Sin embargo, nada está más lejos de la verdad.
A pesar de las expectativas de la comunidad internacional, la llegada al poder de una nueva Administración norteamericana no ha significado un cambio en la aplicación del bloqueo, que hasta diciembre de 2008 había causado un daño económico directo al pueblo cubano, calculado de modo muy conservador, superior a los 96 mil millones de dólares, que ascendería a 236 mil 221 millones de dólares, si el cálculo fuera realizado a los precios actuales del dólar norteamericano.
Las regulaciones publicadas el pasado 3 de septiembre están estrictamente ceñidas a cumplir algunas de las promesas de campaña realizadas por el Presidente norteamericano, y no a modificar el marco jurídico sobre el cual se asienta la política de bloqueo y su continuada aplicación. Según lo anunciado, el gobierno norteamericano eliminará las restricciones impuestas por el régimen de Bush a las
visitas y remesas de los cubanos residentes en los Estados Unidos a sus familiares en Cuba. Asimismo, se autorizará a empresas estadounidenses a realizar determinadas operaciones de telecomunicaciones con Cuba, lo cual sigue sujeto a que se modifiquen
otros lineamientos restrictivos que impiden su real aplicación. Aunque dichas medidas constituyen un paso positivo, son extremadamente insuficientes y limitadas.
Continúa en pie y en plena aplicación el complejo entramado de leyes y disposiciones administrativas que conforman las bases legales de la política del bloqueo, las que están dirigidas a la destrucción de la economía cubana, y no existen razones para pensar que la Administración tiene la voluntad de flexibilizarlo.
Un ejemplo claro de ello es la decisión adoptada por el Presidente Obama, el 14 de septiembre pasado, de prorrogar la aplicación contra Cuba de la Ley de Comercio con el Enemigo, aplicable sólo en casos de guerra o emergencia nacional, y sobre la cual se basan las primeras regulaciones del bloqueo contra Cuba de 1962.
El informe presentado este año por Cuba al Secretario General sobre el cumplimiento de la resolución 63/7 de la Asamblea General de la ONU (puede leerse en el sitio web
www.cubavsbloqueo.cu/Informe2009/index.html), revela numerosas acciones realizadas en el último año por autoridades de EE.UU. para multar, confiscar y entorpecer transacciones cubanas y de terceros países hacia Cuba, aportando suficientes argumentos y ejemplos que demuestran cómo el bloqueo continúa aplicándose con todo rigor y sigue siendo el principal obstáculo al desarrollo económico y social de
nuestro país, así como para su recuperación tras el paso de los devastadores huracanes que lo azotaron en el 2008.
El Presidente de los Estados Unidos, pese a la existencia de leyes como la Helms-Burton, conserva amplias facultades ejecutivas, como las licencias, mediante las cuales podría modificar la aplicación del bloqueo, si tuviera una verdadera voluntad de cambio. Por ejemplo, podría autorizar la exportación de bienes y servicios cubanos a los Estados Unidos y de los Estados Unidos a Cuba; podría permitir a Cuba
adquirir en cualquier parte del mundo productos que contengan más de un 10% de componentes o tecnología de los Estados Unidos, con independencia de su marca u origen; podría abstenerse de perseguir, congelar y confiscar las transferencias de terceros países en dólares estadounidenses y otras monedas, dirigidas a entidades y nacionales cubanos; podría suspender la prohibición a embarcaciones de terceros países de atracar en puertos de los Estados Unidos hasta 180 días después de haber tocado un puerto cubano; podría también suspender la persecución a las empresas y entidades financieras que comercian y operan con Cuba; y podría permitir a los ciudadanos estadounidenses, mediante licencias, viajar a Cuba, único país del mundo que se les prohíbe visitar.
La permanencia de esta política continúa siendo una violación flagrante, masiva y sistemática de los derechos humanos del pueblo cubano. Viola también el Derecho Internacional, porque es contrario a los propósitos y principios de la Carta de las Naciones Unidas, a las normas del sistema internacional de comercio y la libertad de
navegación. En su esencia y sus propósitos, continúa siendo un acto de agresión unilateral y una amenaza permanente contra la estabilidad de un estado soberano.
Considerando hechos precedentes, no podría descartarse que, en vísperas de la votación sobre el bloqueo contra Cuba, el gobierno norteamericano anuncie medidas adicionales que, sin desmontar ningún elemento esencial del bloqueo, persigan el fin de confundir a los Estados miembros y a la opinión pública internacional.
El hecho cierto e indiscutible es que la administración Obama permanece sin atender el reclamo abrumador de la comunidad internacional, expresado en la Asamblea General de Naciones Unidas año tras año, para que se ponga fin al bloqueo contra Cuba y este
permanece intacto. Por ello, la solidaridad continúa siendo imprescindible en esta lucha contra la agresión económica, que se mantiene ya por más de cinco décadas.
Pese a todo, la Revolución cubana celebra victoriosa y segura su 50 aniversario.
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miércoles, 7 de octubre de 2009
martes, 6 de octubre de 2009
Cubanos ya navegan en Internet
Fernando Ravsberg
BBC Mundo, La Habana
De forma casi imperceptible, el gobierno de Raúl Castro autorizó el acceso de todos los cubanos a internet. Nada se ha dicho en los discursos políticos al respecto y tampoco se publicó la noticia en los medios nacionales de prensa.
La eliminación de esta prohibición tiene una trascendencia enorme porque reconoce el derecho a la libre información de los ciudadanos.
Aunque la mayoría de la población aun no lo sepa, ya tiene la libertad de acceder a toda la prensa mundial.
El Ministro de la Informática, Comandante Ramiro Valdés, autorizó a Correos de Cuba para que instale cibercafé en sus sucursales. La medida se aplica con la lentitud típica de la burocracia cubana y dos meses después aún no hay ningún correo habilitado.
Sin embargo, cualquier ciudadano cubano ya puede entrar a los hoteles y centros de comunicación, comprar una tarjeta y conectarse a la red, accediendo a los sitios que estime conveniente, incluyendo a los principales periódicos de Miami.
Cualquier cubano puede entrar a los hoteles turísticos y desde el pasado año incluso hospedarse.
Acompañamos a Virginia Gonzalez al cibercafé del Hotel Nacional, en el centro de la ciudad. Nadie impidió que esta joven cubana de 20 años entrara al Centro de Negocios, donde solicitó una tarjeta de Internet y una computadora para conectarse.
Al entrar se encontró a la encargada del lugar, Elianet, quien le solicitó “pasaporte o carnet de identidad cubano”, le entregó una tarjeta de una hora, le cobró CUC 10 (U$12) y la acompañó hasta una de las amplias cabinas individuales.
Virginia raspó la tarjeta y escribió en la computadora el nombre de usuario y la contraseña indicada en ella. Inmediatamente apareció Google en la pantalla y penetramos en el ciberespacio hasta llegar a la página de BBC Mundo.
Mientras estuvimos en el cibercafé del hotel Nacional había navegando en internet turistas, cubanos y extranjeros residentes en la isla. “El precio de la tarjeta es caro”, nos dice Virginia pero reconoce que “es bueno que ya no esté prohibido”.
“Yo no sé qué sitios visitan”
La administradora del cibercafé nos explica que hace semanas que los cubanos están conectándose.
Elianet Domas, encargada del cibercafé del hotel Nacional dijo a BBC Mundo que “desde hace un tiempo ya están viniendo cubanos a conectarse a internet, fundamentalmente personas que viven en las cercanías, en el Vedado”.
Reconoce que “en este centro la conexión es un poco más cara porque se trata de un hotel de 5 Estrellas” pero agrega que en otros lugares es más barato: “Hay hoteles y centros de comunicación donde cuesta CUC 6 (U$7) la hora”.
“Nosotros les vendemos la tarjeta y ellos se meten en una de las cabinas con computadora para navegar. Colocan el nombre de usuario y la contraseña y ya está, es igual que en los demás lugares”, nos explica la joven trabajadora del hotel.
Aseguró que no existe ningún tipo de censura por parte del hotel y afirma que desde su puesto no puede controlar las demás computadoras.
“Yo no sé qué sitios visitan ni que paginas bajan. Mi única función es dar a los clientes el mejor servicio posible”, dijo a BBC Mundo.
Precios muy caros
Cualquier cubano puede comprar su tarjeta y navegar por internet en los cibercafé de los hoteles.
Para la disidencia el fin de la prohibición ha tenido alguna consecuencia negativa. La presidenta de la Asamblea para la Sociedad Civil, Marta Beatriz Roque, informó a BBC Mundo que las embajadas europeas que les daban acceso a internet, dejaron de hacerlo.
Sin embargo, la treintena de blogs opositores, encabezados por “Generación Y” de Yoani Sanchez, se beneficiaron con la medida. De hecho ellos administran sus blogs utilizando la conexión de los hoteles, según confirmó a BBC Mundo la propia Yoani.
Todos los cubanos consultados coinciden en que el precio del servicio es excesivo. Las autoridades culpan de eso al bloqueo estadounidense, que impide el uso de cables submarinos y obliga a realizar todas las comunicaciones vía satélite.
También se acusa a EE.UU. por el escaso ancho de banda. Según La Habana, Washington presiona a las empresas de internet para que limiten el acceso que dan a la isla. Algunas compañías incluso impiden a los cibernautas cubanos utilizar sus servicios.
Sin embargo, tanto el precio de conexión como el ancho de banda podrían mejorarse muy pronto. El próximo año Venezuela se unirá a Cuba con un cable submarino y en Washington el presidente Obama autorizó a las empresas de comunicaciones a negociar con La Habana.
BBC Mundo, La Habana
De forma casi imperceptible, el gobierno de Raúl Castro autorizó el acceso de todos los cubanos a internet. Nada se ha dicho en los discursos políticos al respecto y tampoco se publicó la noticia en los medios nacionales de prensa.
La eliminación de esta prohibición tiene una trascendencia enorme porque reconoce el derecho a la libre información de los ciudadanos.
Aunque la mayoría de la población aun no lo sepa, ya tiene la libertad de acceder a toda la prensa mundial.
El Ministro de la Informática, Comandante Ramiro Valdés, autorizó a Correos de Cuba para que instale cibercafé en sus sucursales. La medida se aplica con la lentitud típica de la burocracia cubana y dos meses después aún no hay ningún correo habilitado.
Sin embargo, cualquier ciudadano cubano ya puede entrar a los hoteles y centros de comunicación, comprar una tarjeta y conectarse a la red, accediendo a los sitios que estime conveniente, incluyendo a los principales periódicos de Miami.
Cualquier cubano puede entrar a los hoteles turísticos y desde el pasado año incluso hospedarse.
Acompañamos a Virginia Gonzalez al cibercafé del Hotel Nacional, en el centro de la ciudad. Nadie impidió que esta joven cubana de 20 años entrara al Centro de Negocios, donde solicitó una tarjeta de Internet y una computadora para conectarse.
Al entrar se encontró a la encargada del lugar, Elianet, quien le solicitó “pasaporte o carnet de identidad cubano”, le entregó una tarjeta de una hora, le cobró CUC 10 (U$12) y la acompañó hasta una de las amplias cabinas individuales.
Virginia raspó la tarjeta y escribió en la computadora el nombre de usuario y la contraseña indicada en ella. Inmediatamente apareció Google en la pantalla y penetramos en el ciberespacio hasta llegar a la página de BBC Mundo.
Mientras estuvimos en el cibercafé del hotel Nacional había navegando en internet turistas, cubanos y extranjeros residentes en la isla. “El precio de la tarjeta es caro”, nos dice Virginia pero reconoce que “es bueno que ya no esté prohibido”.
“Yo no sé qué sitios visitan”
La administradora del cibercafé nos explica que hace semanas que los cubanos están conectándose.
Elianet Domas, encargada del cibercafé del hotel Nacional dijo a BBC Mundo que “desde hace un tiempo ya están viniendo cubanos a conectarse a internet, fundamentalmente personas que viven en las cercanías, en el Vedado”.
Reconoce que “en este centro la conexión es un poco más cara porque se trata de un hotel de 5 Estrellas” pero agrega que en otros lugares es más barato: “Hay hoteles y centros de comunicación donde cuesta CUC 6 (U$7) la hora”.
“Nosotros les vendemos la tarjeta y ellos se meten en una de las cabinas con computadora para navegar. Colocan el nombre de usuario y la contraseña y ya está, es igual que en los demás lugares”, nos explica la joven trabajadora del hotel.
Aseguró que no existe ningún tipo de censura por parte del hotel y afirma que desde su puesto no puede controlar las demás computadoras.
“Yo no sé qué sitios visitan ni que paginas bajan. Mi única función es dar a los clientes el mejor servicio posible”, dijo a BBC Mundo.
Precios muy caros
Cualquier cubano puede comprar su tarjeta y navegar por internet en los cibercafé de los hoteles.
Para la disidencia el fin de la prohibición ha tenido alguna consecuencia negativa. La presidenta de la Asamblea para la Sociedad Civil, Marta Beatriz Roque, informó a BBC Mundo que las embajadas europeas que les daban acceso a internet, dejaron de hacerlo.
Sin embargo, la treintena de blogs opositores, encabezados por “Generación Y” de Yoani Sanchez, se beneficiaron con la medida. De hecho ellos administran sus blogs utilizando la conexión de los hoteles, según confirmó a BBC Mundo la propia Yoani.
Todos los cubanos consultados coinciden en que el precio del servicio es excesivo. Las autoridades culpan de eso al bloqueo estadounidense, que impide el uso de cables submarinos y obliga a realizar todas las comunicaciones vía satélite.
También se acusa a EE.UU. por el escaso ancho de banda. Según La Habana, Washington presiona a las empresas de internet para que limiten el acceso que dan a la isla. Algunas compañías incluso impiden a los cibernautas cubanos utilizar sus servicios.
Sin embargo, tanto el precio de conexión como el ancho de banda podrían mejorarse muy pronto. El próximo año Venezuela se unirá a Cuba con un cable submarino y en Washington el presidente Obama autorizó a las empresas de comunicaciones a negociar con La Habana.
viernes, 31 de julio de 2009
MANIFIESTO DE LA SIERRA MAESTRA
¿Es incapaz la nación cubana de cumplir su alto destino o recae la culpa de su impotencia en la falta de visión de sus conductores públicos?
Nuestra mayor debilidad ha sido la división, y la tiranía, consciente de ello, la ha promovido por todos los medios en todos los aspectos. Ofreciendo soluciones a medias, tentando ambiciones unas veces, otras la buena fe e ingenuidad de sus adversarios, dividió los partidos en fracciones antagónicas, dividió la oposición política en líneas disímiles y, cuando más fuerte y amenazadora era la corriente revolucionaria, intentó enfrentar los políticos a los revolucionarios, con el único propósito de batir primero a la revolución y burlar a los partidos después.
El equipo parlamentario "estaba llamado a fracasar porque se quiso ignorar el empuje de dos fuerzas que han hecho su aparición en la vida pública cubana: la nueva generación revolucionaria y las instituciones cívicas, mucho más poderosas que cualquier capillita política".
Unir es lo único patriótico en esta hora. Unir en lo que tienen de común todos los sectores políticos, revolucionarios y sociales que combaten la dictadura. ¿Y qué tienen de común todos los partidos políticos de oposición, los sectores revolucionarios y las instituciones cívicas? El deseo de poner fin al régimen de fuerza, las violaciones a los derechos individuales, los crímenes infames y buscar la paz que todos anhelamos por el único camino posible, que es el encauzamiento democrático y constitucional del país.
¿Es que los rebeldes de la Sierra Maestra no queremos elecciones libres, un régimen democrático, un gobierno constitucional? Porque nos privaron de esos derechos hemos luchado desde el 10 de marzo. Por desearlos más que nadie estamos aquí. Para demostrarlo, ahí están nuestros combatientes muertos en la Sierra y nuestros compañeros asesinados en las calles o recluidos en las mazmorras de las prisiones; luchando por el hermoso ideal de una Cuba Libre, democrática y justa. Lo que no hacemos es comulgar con la mentira, la farsa y la componenda.
La designación, desde ahora, de una figura llamada a presidir el gobierno provisional, cuya elección en prenda de desinterés por parte de los líderes oposicionistas y de imparcialidad por el que resulte señalado, quede a cargo del conjunto de instituciones cívicas.
Renuncia del Dictador
Declarar al país que dada la gravedad de los acontecimientos no hay otra solución posible que la renuncia del dictador y entrega del poder a la figura que cuente con la confianza y el respaldo mayoritario de la nación; expresado a través de sus organizaciones representativas.
Declarar que el Frente Cívico Revolucionario no invoca ni acepta la mediación e intervención alguna de otra nación de los asuntos internos de Cuba. Que, en cambio, respalda las denuncias que por violación de derechos humanos han hecho los emigrados cubanos ante los organismos internacionales y pide al gobierno de los Estados Unidos que en tanto persista el actual régimen de terror y de dictadura, suspenda todos los envíos de armas a Cuba.
Declarar que el Frente Cívico Revolucionario, por tradición republicana e independentista, no aceptaría que gobernara provisionalmente la República ningún tipo de Junta militar.
Declarar bajo formal promesa que el gobierno provisional celebrará elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios en el término de un año bajo la normas de la Constitución del 40 y el Código electoral del 43 y entregará el poder inmediatamente al candidato que resulte electo.
Que esa persona sea designada por el conjunto de Instituciones Cívicas, por ser apolíticas estas organizaciones, cuyo respaldo libraría al presidente provisional de todo compromiso partidista dando lugar a unas elecciones absolutamente limpias e imparciales.
Para integrar este frente no es necesario que los partidos políticos y las instituciones cívicas se declaren insurreccionales y vengan a la Sierra Maestra. Basta que le nieguen todo respaldo a la componenda electorera del régimen y declaren paladinamente ante el país, ante los institutos armados y ante la opinión pública internacional que, después de cinco años de inútil esfuerzo, de continuos engaños y de ríos de sangre, en Cuba no hay otra salida que la renuncia de Batista, que ya ha gravitado en dos etapas durante 16 años. en los destinos del país, y Cuba no está dispuesta a caer en la situación de Nicaragua o Santo Domingo.
No es necesario venir a la Sierra Maestra a discutir, nosotros podemos estar representados en La Habana , en México o en donde sea necesario.
No es necesario decretar la revolución: organícese el Frente que proponemos y la caída del régimen vendrá por sí sola, tal vez sin que se derrame una gota más de sangre. Hay que estar ciegos para no ver que la dictadura está en sus días postreros, y que éste es el minuto en que todos los cubanos deben poner lo mejor de su inteligencia y su esfuerzo.
La Sierra Maestra es ya un baluarte indestructible de la libertad, que ha prendido en el corazón de nuestros compatriotas. Aquí sabremos hacer honor a la fe y a la confianza de nuestro pueblo. Nuestro llamamiento podrá ser desestimado, pero la lucha no se detendrá por ello y la victoria del pueblo, aunque mucho más costosa y sangrienta, nadie la podrá impedir. Esperamos, sin embargo, que nuestra apelación será oída y que una verdadera solución detendrá el derramamiento de sangre cubana y nos traerá una era de paz y libertad.
Fidel Castro
Raúl Chibás
Felipe Pazos
28 de julio de 1957
Nuestra mayor debilidad ha sido la división, y la tiranía, consciente de ello, la ha promovido por todos los medios en todos los aspectos. Ofreciendo soluciones a medias, tentando ambiciones unas veces, otras la buena fe e ingenuidad de sus adversarios, dividió los partidos en fracciones antagónicas, dividió la oposición política en líneas disímiles y, cuando más fuerte y amenazadora era la corriente revolucionaria, intentó enfrentar los políticos a los revolucionarios, con el único propósito de batir primero a la revolución y burlar a los partidos después.
El equipo parlamentario "estaba llamado a fracasar porque se quiso ignorar el empuje de dos fuerzas que han hecho su aparición en la vida pública cubana: la nueva generación revolucionaria y las instituciones cívicas, mucho más poderosas que cualquier capillita política".
Unir es lo único patriótico en esta hora. Unir en lo que tienen de común todos los sectores políticos, revolucionarios y sociales que combaten la dictadura. ¿Y qué tienen de común todos los partidos políticos de oposición, los sectores revolucionarios y las instituciones cívicas? El deseo de poner fin al régimen de fuerza, las violaciones a los derechos individuales, los crímenes infames y buscar la paz que todos anhelamos por el único camino posible, que es el encauzamiento democrático y constitucional del país.
¿Es que los rebeldes de la Sierra Maestra no queremos elecciones libres, un régimen democrático, un gobierno constitucional? Porque nos privaron de esos derechos hemos luchado desde el 10 de marzo. Por desearlos más que nadie estamos aquí. Para demostrarlo, ahí están nuestros combatientes muertos en la Sierra y nuestros compañeros asesinados en las calles o recluidos en las mazmorras de las prisiones; luchando por el hermoso ideal de una Cuba Libre, democrática y justa. Lo que no hacemos es comulgar con la mentira, la farsa y la componenda.
La designación, desde ahora, de una figura llamada a presidir el gobierno provisional, cuya elección en prenda de desinterés por parte de los líderes oposicionistas y de imparcialidad por el que resulte señalado, quede a cargo del conjunto de instituciones cívicas.
Renuncia del Dictador
Declarar al país que dada la gravedad de los acontecimientos no hay otra solución posible que la renuncia del dictador y entrega del poder a la figura que cuente con la confianza y el respaldo mayoritario de la nación; expresado a través de sus organizaciones representativas.
Declarar que el Frente Cívico Revolucionario no invoca ni acepta la mediación e intervención alguna de otra nación de los asuntos internos de Cuba. Que, en cambio, respalda las denuncias que por violación de derechos humanos han hecho los emigrados cubanos ante los organismos internacionales y pide al gobierno de los Estados Unidos que en tanto persista el actual régimen de terror y de dictadura, suspenda todos los envíos de armas a Cuba.
Declarar que el Frente Cívico Revolucionario, por tradición republicana e independentista, no aceptaría que gobernara provisionalmente la República ningún tipo de Junta militar.
Declarar bajo formal promesa que el gobierno provisional celebrará elecciones generales para todos los cargos del Estado, las provincias y los municipios en el término de un año bajo la normas de la Constitución del 40 y el Código electoral del 43 y entregará el poder inmediatamente al candidato que resulte electo.
Que esa persona sea designada por el conjunto de Instituciones Cívicas, por ser apolíticas estas organizaciones, cuyo respaldo libraría al presidente provisional de todo compromiso partidista dando lugar a unas elecciones absolutamente limpias e imparciales.
Para integrar este frente no es necesario que los partidos políticos y las instituciones cívicas se declaren insurreccionales y vengan a la Sierra Maestra. Basta que le nieguen todo respaldo a la componenda electorera del régimen y declaren paladinamente ante el país, ante los institutos armados y ante la opinión pública internacional que, después de cinco años de inútil esfuerzo, de continuos engaños y de ríos de sangre, en Cuba no hay otra salida que la renuncia de Batista, que ya ha gravitado en dos etapas durante 16 años. en los destinos del país, y Cuba no está dispuesta a caer en la situación de Nicaragua o Santo Domingo.
No es necesario venir a la Sierra Maestra a discutir, nosotros podemos estar representados en La Habana , en México o en donde sea necesario.
No es necesario decretar la revolución: organícese el Frente que proponemos y la caída del régimen vendrá por sí sola, tal vez sin que se derrame una gota más de sangre. Hay que estar ciegos para no ver que la dictadura está en sus días postreros, y que éste es el minuto en que todos los cubanos deben poner lo mejor de su inteligencia y su esfuerzo.
La Sierra Maestra es ya un baluarte indestructible de la libertad, que ha prendido en el corazón de nuestros compatriotas. Aquí sabremos hacer honor a la fe y a la confianza de nuestro pueblo. Nuestro llamamiento podrá ser desestimado, pero la lucha no se detendrá por ello y la victoria del pueblo, aunque mucho más costosa y sangrienta, nadie la podrá impedir. Esperamos, sin embargo, que nuestra apelación será oída y que una verdadera solución detendrá el derramamiento de sangre cubana y nos traerá una era de paz y libertad.
Fidel Castro
Raúl Chibás
Felipe Pazos
28 de julio de 1957
sábado, 28 de julio de 2007
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