Mostrando entradas con la etiqueta provocación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta provocación. Mostrar todas las entradas

sábado, 4 de octubre de 2008

Cuarenta años sin olvido

De la Lámpara de Diógenes:
A cuarenta años de la matanza en la Plaza de las Tres Culturas en Tlatelolco el Movimiento Estudiantil de 1968 sigue vivo y más que nunca. Del Museo Nacional de Antropología, en remembranza de la marcha que de ahí salió en silencio, la columna conformada por el Comité 68 partió rumbo al Zócalo de la Ciudad de México. Ahí estaban los estudiantes, maestros y compañeros de entonces: María Fernanda Campa, Raúl Alvarez Garín, Ignacia Jiménez, Jesús Martín del Campo, Pablo Gómez, Fausto Trejo, entre otros, que también formaron parte de Consejo General de Huelga y junto con sus hijos, nietos y muchos de aquellos compañeros encaminaron sus pasos para exigir, una vez más, castigo a los responsables por los crímenes en los gobiernos de Gustavo Díaz Ordaz y Luis Echeverría Álvarez.





Viejos y nuevos compañeros se reunieron a lo largo de la Avenida de la Reforma. Los contingentes de estudiantes, profesores y de organizaciones sociales que partieron de Tlatelolco y otros puntos nutrieron la histórica marcha al converger en la intersección de avenida Paseo de la Reforma con la avenida Juárez y también más adelante en el cruce con avenida Bucareli. Los "goyas" y "huelums" no faltaron como tampoco los tambores, los danzantes, chavos con atuendos extravagantes y los carteles, carteles y más carteles, algunos con pensamientos, otros con consignas, unos más elaborados que otros, pero todos expresando el más profundo sentir de su creador, en uno se podía leer: -"Como olvidar si no sólo esta en mi memoria, sigue estando en mi cotidiana historia. ¡Basta de represión!".





Durante casi todo el trayecto se escuchaba la arenga -"¡Dos de octubre no se olvida! ¡es la lucha combativa!,¡Tlatelolco no se olvida!¡es la lucha combativa!"- como un responsorio que llegaba hasta el tuétano. Como pase de estafeta a la nueva generación, se dijeron muchas de las viejas consignas que fueron lanzadas por aquellos, por la "chaviza" de entonces y a veces cambiando la alusión a Díaz Ordaz o a Luis Echeverría -"¡Ho, Ho, Ho-Chi-Minh, Calderón chin, chin, chin!" y en ocasiones para apresurar el paso, los originales del 68, en broma gritaban -"¡Vamos muchachos!" y trotando, sólo unos metros, coreaban -"¡Ché, Ché, Ché Guevara, Calderón a la chingada!"





Adelante, ya en la avenida Juárez la gente comentaba entre si señalando hacia la entrada del hotel Sheraton Centro Históríco -"Mira, cuantos policias y granaderos" le decía una mujer a otra que inmediato le respondió -"Si, antes la policía veía estudiante y se nos echaba encima, nos tenían mucho odio, ahora veo que ya no tanto, ahora hasta sus hijos están marchando con nosotros"- aseveró. El andar se detuvo, el reloj "Haste" de la Torre Latinoamericana marcaba las 6 con 10 minutos de la tarde. Ningún helicóptero sobrevoló, sonó el caracol de los danzantes y calló. Durante un minuto en solemne silencio las manos, izquierdas casi todas, se alzaron con la señal-"¡Venceremos!"- Los ojos de los sexagenarios se humedecieron. El fantasma del recuerdo se posó un momento sobre ellos.





Nuevamente la consigna -"Dos de octubre, no se olvida!"- rompió el silencio y la marcha siguió. Conforme se avanzaba hacia la calle de Madero se veían las pintas en las paredes de edificios, algunas ventanas o muebles urbanos como una forma más de manifestación y de expresión, que los jóvenes "estencileros" dejaban a su paso, mismas que inmediatamente serían borradas con pintura o gasolina por las eficientes cuadrillas de limpieza del gobierno de la Ciudad de México. Los que tampoco se salvaron de las pintas fueron algunos elementos del Cuerpo de Granaderos de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal (SSP-GDF), cuyos escudos quedaron decorados con coloridas frases en pintura aerosol. En Bellas Artes tomaron precauciones, forraron con papel las bases de mármol de las esculturas de los pegasos ubicados en las esquinas frente al palacio, sin embargo ahí quedó plasmado el sentir de los actuales estudiantes a cuatro décadas de la masacre y mientras unos "graffiteaban", otros coreaban lo de antaño -"¡No queremos olimpiadas, queremos revolución!"-





Ya en Madero cientos de personas recibían a la multitud gritando lo obligado-"¡Dos de octubre, no se olvida!"- con sus puños en alto. Por lo angosto de la calle el paso fue mucho más lento pero las consignas se escuchaban con más fuerza al rebotar en los viejos palacios y edificios que tantas marchas han visto desfilar.





La emotiva llegada al Zócalo se disipó de repente por un pequeño grupo de jóvenes infiltrados que después de haber dañado algunos negocios enfrentaban violentamente a la policia capitalina. Varios oficiales fueron heridos tras resistir las agresiones que en ningún momento fueron repelidas por parte los elementos de la SSP-GDF. Los provocadores no pudieron cumplir con su cometido, porque finalmente la multitudinaria marcha en homenaje a los asesinados por el gobierno federal de 1968 se llevó a cabo en paz. Sin embargo se llevaron "la nota" en los medios comerciales de comunicación.


Muchas más fotografías de la marcha del cuadragésimo aniversario de la matanza de Tlatelolco en la Lámpara de Diógenes.

martes, 27 de noviembre de 2007

El necesario sentido común

La resistencia civil pacífica se reunió el domingo pasado en el hemiciclo a Juárez, como cada domingo, pero ahora con el particular interés por los acontecimientos ocurridos una semana atrás. Gerardo Fernández Noroña explicó que la inusual fuerza y duración del tañer de las campanas de la catedral metropolitana fue utilizado para que algunos provocadores incitaran a otros asistentes a la tercera asamblea de la CND a entrar al templo católico. (Ver video "Campanas al vuelo".)



Justo en el momento en el que Fernández Noroña mencionaba los nombres de quienes al parecer estuvieron involucrados en esa acción, el equipo de sonido dejó de funcionar: el cable de energía eléctrica que lo alimentaba había sido cortado. Aprovechando este incidente y siguiendo una sutil pero evidente coreografía, personas nunca antes vistas en las asambleas de la resistencia civil pacífica comenzaron a discutir violentamente, sin argumentos, arengando a quienes les rodeaban.






Lo expresado por Fernández Noroña y remarcado en una carta de la actriz Jesusa Rodríguez era claro, se había acordado que nadie, bajo ninguna razón iría a protestar a catedral, so pena de ser separado de la resistencia civil pacífica. Los acontecimientos del domingo 18 hicieron que de manera consciente o inconsciente algunos compañeros olvidaran ese compromiso.



Varios miembros de la resistencia civil pacífica reaccionaron en contra, argumentando que "a cualquiera le pudo haber sucedido eso", "cualquiera pudo haber estado ahí". El punto, como siempre en estos sinsentidos del tipo "si mi abuela tuviera ruedas...", fue acallado con el peso de la evidencia: sí, pero no fue así.



Otros integrantes de la resistencia civil pacífica demostraban su inconformidad ante las medidas que mencionó Fernández Noroña, como el tener objetivos claros contra el gobierno usurpador y sus efectos, evitar "malas palabras" y acciones positivamente violentas contra terceros y agresiones a los medios de comunicación. Estos lineamientos fueron sometidos a votación por los asistentes: una indubitable mayoría levantó la mano aprobando lo expuesto. Cuando se invitó a que alzaran la mano quienes no estuvieran de acuerdo nadie izó la suya para defender su posición. Siendo así, quedó aprobada la propuesta y refrendado el compromiso.




Generalmente, cuando asiste Gerardo Fernández Noroña los medios informativos comerciales hacen su aparición, sin embargo en esta ocasión habían acudido más, incluso Televisa, cuyos "reporteros" fueron verbalmente agredidos por los ahí presentes por largo tiempo, ante la satisfecha mirada de las cámaras que grababan todo.



La asamblea informativa de la resistencia civil pacífica terminó, como siempre, cantando todos juntos el himno nacional.



Como seguro no faltará quien, en auténtica duda o con la simple intención de hacer ruido, tal y como los provocadores del domingo en el hemiciclo, e inicien con esto las previsibles diatribas en contra de la resistencia civil pacífica, recordemos que:
  • No es un club social.

  • Tiene objetivos concretos y métodos definidos para lograrlo.

  • Como movimiento intrínsecamente pacífico, la violencia, en ninguna de sus expresiones, tiene cabida.

  • No responde a objetivos personales, ni es grupo de choque de corriente o partido político alguno.

lunes, 19 de noviembre de 2007

Campanas al vuelo

De la Lámpara de Diógenes:
Video en el que ve como la senadora Rosario Ibarra está hablando cuando inicia el fuerte, continuo y prolongado replicar de campanas desde las torres de la catedral metropolitana, de las 11:51 a las 11:57:






Más información y fotografías de la tercera asamblea de la CND y de este incidente en la Lámpara de Diógenes.

martes, 7 de agosto de 2007

Pelele huye a ritmo de samba

Nuevamente las calles aledañas al Palacio Nacional fueron cerradas y nuevamente la zona estuvo fuertemente resguardada por los elementos del Estado Mayor Presidencial.




Representantes del gobierno legítimo en resistencia civil pacífica se reunieron alrededor de las diez de la mañana para decirle a Felipe Calderón –Ni perdón ni olvido por haberse robado la presidencia.- y que por ese motivo, cada vez que se presente en Palacio Nacional y cada primer día del mes, en Los Pinos, la resistencia estará presente para repudiarlo.




Gerardo Fernández Noroña y un grupo de cinco o seis ciudadanos en resistencia, lograron colarse y se colocaron frente a la Puerta Mariana en donde más de treinta elementos del EMP y un montón de vallas les impidieron seguir. A las 11:30 a.m. cerca de doscientas personas esperaban la llegada del Presidente de Brasil Luiz Inázio Lula da Silva al Palacio Nacional.





Cada momento que pasaba más rejas colocaban y más camiones cargados con elementos del EMP llegaban, incluso dos camiones del ejército llevando militares vestidos de civil, pero de igual manera llegaba más gente y cerca de la una de la tarde unas cuatrocientas personas apostadas frente al enrejado gritaba duras consignas contra la privatización de PEMEX.




Durante toda la mañana el tránsito a personas y vehículos fue cerrado, incluso los portales del Palacio de Gobierno de la Ciudad de México fueron cercados, tanto por policías del GDF como por miembros del ejército disfrazados de civiles, lo que hacía imposible el paso.


En punto de las dos de la tarde el Presidente de Brasil salió por la Puerta Mariana y detrás de él el presidente espurio, quien al encontrarse a menos de dos metros de los miembros de la Resistencia Civil Pacífica intentó ocultarse atrás de Lula da Silva, pero eso no impidió que escuchara las consignas y gritos de repudio. Finalmente con cara de hastío el usurpador huyó, sobre la Av. Pino Suárez, en un vehículo blanco genérico.



Al finalizar esta acción de resistencia civil pacífica los cientos de personas ahí reunidas cantaron junto con Gerardo Fernández Noroña el himno nacional mexicano y se dio por terminada la reunión.



Posteriormente a la finalización del acto, un grupo de personas que al parecer habían participado en la acción de resistencia civil pacífica, olvidando la esencia pacífica del movimiento, tuvieron la idea de ir a hostigar y a provocar a un grupo de militantes del PAN que se manifestaban promoviendo la “reglamentación de marchas”, en la esquina opuesta del Zócalo en donde habíamos estado reunidos. Saldo predecible: un niño golpeado y la imagen de violencia por parte de la resistencia civil pacífica en las cámaras de los sonrientes camarógrafos, que justo eso esperan.