domingo, 27 de mayo de 2007

Documentando la militarización: mayo

De la Lámpara de Diógenes:
Día a día, en el recorrer cotidiano por calles y avenidas de la Ciudad de México, desde el inicio del espuriato, es cada vez más frecuente cruzarte con elementos de las fuerzas armadas, ya sea a pie o en convoy de varios camiones. He visto camiones del ejército llevar a bordo a "personal vestido de negro" y gorra que dice "seguridad" que de inmediato te hace pensar que alguien no quiere que se sepa algo:

Ejército disfrazado de agente de seguridad.
¿Qué es algo con plumas y pico de pato,
que hace como pato, camina como pato y parece un pato?
Un pato.


Domingos atrás, durante una de las asambleas de la Resistencia Creativa en el hemiciclo a Juárez, los asistentes se encontraron con la sorpresa que se llevaba a cabo un desfile de escuelas militarizadas. Llamaba la atención ver a adolescentes disfrazados de "rambitos", mientras otros portaban blasones y banderas con consignas tan necias e iluminadoras como: "Si la disciplina es importante en la familia, en el grupo, en la sociedad, ¿qué diremos de su existencia en el ejército?"

¿Es necesaria toda esa fuerza, esa juventud, para apoyar las labores de las fuerzas armadas? ¿Salvarán vidas en futuras aplicaciones del DN-III o neutralizarán a quienes se les ordene? ¿No sobran soldados y faltan artistas y científicos?

Algunas imágenes (nótese el logo en la camiseta en la segunda de ellas):





Un viernes este mes, de marcha en apoyo a la APPO. Al llegar al zócalo de la Ciudad de México siguiendo al contingente nos lo encontramos "tomado" por algunos cientos de militares que armados hasta los dientes, portando cascos y de predecible color verde. Se trataba de la diaria acción de arriar la bandera monumental que ondea en el asta bandera del centro de la plancha. ¿Es necesaria tal cantidad de elementos para efectuar un acto así, incluso queriéndola proteger contra un eventual "ataque" o agresión? ¿Es necesario hacerlo cargando sub ametralladoras automáticas? ¿No es puro "bluff"? ¿No hay un mensaje en cada acto? ¿Cuántos soldados se necesitan para cambiar un foco?





Más fotografías en la Lámpara de Diógenes.

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